De un fotógrafo desconocido del siglo XIX nos llega esta extraordinaria imagen en la que se ve a un "loco" siendo sometido a una exploración neurológica. Guillaume-Benjamin-Armand Duchenne de Boulonge (1806-1875), médico francés debió contratar al fotógrafo (o quizás él mismo o alguno de sus asistentes se encargaban del registro de sus estudios) que hizo estas tomas como parte de los ejemplos con que ilustraba sus libros sobre la Fisognimia, pseudo ciencia que intentaba derivar el carácter o personalidad a través de los rasgos faciales. Sus estudios se concentraron en la anatomía de los músculos faciales. En la imagen vemos como es que a través de la estimularon eléctrica llevaba a cabo su investigación. Hay que aclarar que estos experimentos los llevaba a cabo sedando al paciente a fin de que no sufrieran ningún dolor a lo largo de las sesiones. Nuestro interés por esta fotografía y el Dr. Duchenne, más que en sus estudios, está en mostrar cuál era el destino de muchas personas que eran recluidas en los sanatorios de salud mental. Terminaban sus días y su salud, sirviendo como conejillos de indias para los más absurdos y en ocasiones atroces devaneos de la ciencia médica. Este es uno de los capítulos más tristes del desarrollo de la medicina y de la historia de la locura.
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domingo, 29 de julio de 2012
miércoles, 18 de enero de 2012
Adios Kodak I
Con motivo de la quiebra de la Eastman Kodak Company, esta semana estaré presentando imágenes relativas a los productos Kodak ya sea de sus cámaras como de las imágenes que hizo posible. En lo personal me resulta casi increíble pensar que un gigante de estas proporciones haya fracasado al pasar del mundo Moderno al Contemporáneo, lo que demostraría, por un lado lo diferente que son ambas épocas, pero también lo mal preparado que estábamos para enfrentar un cambio de esta naturaleza; como dice el dicho "cuando veas las barbas de tu vecino cortar, echa las tuyas a remojar."
La imagen de hoy en la famosa cámara Kodak 100 Vista, primera en tener película en rollo de papel, con formato circular como se ve y capaz de portar la nada despreciable cantidad de 100 tomas. Es además, la cámara responsable del célebre slogan comercial, "usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto." Sobre las implicaciones que tuvo, que tiene, esta simple sugerencia, más muchas otras que se desprenden de la participación de esta industria en la vida cotidiana o diario acontecer, estaremos hablando los siguientes dias.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Imágenes nuevas (D)
Photo 11113.4. 2011
En la entrega anterior cuestioné proyectos como el Neverland Lost de Henry Leutwyler(ver entrada previa), y si así fue ¿qué decir de imágenes como la que aquí vemos? Mas resulta que el trabajo del alemán Gottfried Jäger, autor de la pieza que aquí observamos, es producto no de una reflexión antropológica o si se quiere documental, sino de la búsqueda experimental de imágenes fotográficas (fotografías generativas) que resultan de la continuación de los trabajos desarrollados por Hans Hajek-Halke en la década de los 60's del siglo pasado y la aplicación del pensamiento filosófico de Max Menz. Estas imágenes, de fuerte raíz constructivista, recuerdan el ambiente en que se desarrolló la New Vision de los años 20's, a partir de los experimentos de productores como Lazlo Moholy-Nagy, El Lissitzky o el propio Alexander Rodchenko, que posteriormente influirían decisivamente en el desarrollo de la fotografía Moderna y Contemporánea.
jueves, 16 de diciembre de 2010
Como si fuera
Empiezan las posadas y esta imagen podría ser un buen ejemplo de esas luces y juegos de video que se acostumbran ahora en toda reunión o jolgorio, prueba patente de la dependencia que tenemos de las imágenes. Pero no, se trata de una microfotografía intitulada Charismon, cristales líquidos, del fotógrafo Manfred Kage y es del 2003. La pieza, como la mayoría del propio Kage, está inspirada en el trabajo de otro científico alemán, Ernst Haeckel (1834-1919) quien produjo el influyente libro Art forms of Nature, una serie de 100 dibujos y litografias que fue publicando de diez en diez entre 1899 y 1904. Un trabajo enorme y de gran mérito pues fue pionero en ver esta clase de relaciones entre la naturaleza y el arte y que después ha sido largamente explorada por otros científicos y artistas.
De regreso en las posadas, una tradción más que arraigada en México y que ha devenido de acto para la evangelización en excusa para la fiesta, van anunadas a las pastorelas otra tradición con idénticos fines, pero que también se ha convertido en oportunidad para hacer un teatro de revista facilón y sin mucha gracia. Qué bueno que hay quienes se han dado a la tarea de conservar las formas y las maneras tradicionales, ahora habría que darles una mayor difusión y las razones de porqué vale la pena conservarlas tal cual en lugar de mudar a las pachangas contemporáneas.
lunes, 30 de agosto de 2010
El rostro de todos
Retrato. (V.Liebermann). 1999
Frenología y eugenesia, inventarios de narices, labios y orejas, retratos robot, cámaras de vigilancia para el tránsito, el banco, el hogar y el trabajo, observación satelital, y el recuento podría seguir haciendo evidente nuestra compulsión por controlar, por clasificar, por saber quién es quién y qué hace, por observar y no ser sorprendido, pero también volviendo explícita la creciente paranoia de estar siendo observado a cualquier hora y en cualquier lugar, de ser rastreado, de no poder ocultarse, de estar expuesto en todo momento. El mundo del Big Brother en donde sin remedio a todos nos observan, es igualmente, hoy en día, el mundo de las ventanas sin fin a través de las cuales nos observan y observamos, tal y como lo preveía Foucault en el panoptikon.
En este camino por el que ha transitado la imagen fotográfica y sus derivados, quizás lo más extraordinario sea el resultado de tantos afanes, es decir la magen en sí misma, aquella por la cual decimos identificar a esta o aquella persona o por medio de la que nos presentamos a los demás. Y no encuentro un mejor ejemplo de este proceso que los enormes retratos de Thomas Ruff (1958), la verdadera antítesis de la fotografía de retrato. La ausencia de cualquier sofisticación en estas fotografías, la toma directa, de frente, la vacuidad de la expresión, la imposibilidad de ubicar un tiempo y un lugar, lo innecesario de un nombre, lo irrelevante del retratado pues es intercambiable por el siguiente, todas las características que podemos mencionar de la fotografía de identificación en la que todos nos vemos reflejados, al final únicamente nos muestra, paradógicamente, una sociedad de seres idénticos, en donde la vida y la riquezas de las diferencias, por fin ha logrado ser borrada.
domingo, 29 de agosto de 2010
El retrato inventado
De las fotografías compuestas de Galton o Arthur Batut en el siglo XIX a las modernas imágenes digitales que son generadas por los ordenadores y que permiten realizar más fácilmente los llamados retratos robot, han corrido muchos negativos e impresiones, pero en el fondo persiguen el mismo fin. Más allá de las ideas raciales de sus iniciadores o de la esperanza de fundar objetivamente la personalidad, la idea que subsiste y ha dado lugar a la creación de estos programas informáticos mediante los cuales se puede concebir un rostro y transformarlo hasta que adquiera la fisionomía de alguna persona real, es la de lograr la plena identificación del individuo en primera instancia y enseguida el poder ejercer algún tipo de control sobre él.
Esta relación perversa de la imagen, de la fotografía, con los sistemas de poder, ha dado pie, igualmente, a que algunos productores especialmente sensibles o interesados en la acción social, empleen los mismos recursos para denunciarlos, poner en evidencia las intenciones que realmente se persiguen, o simplemente cuestionar valores como la objetividad, la identidad, el reconocimiento y la fidelidad. Nancy Burson, Krzysztof Pruszkowski, Gerhard Land o Juan Urrios, son sólo cuatro de estos productores que valiéndose de estas ideas han creado parte de su obra.
Independientemente de los resultados de estos trabajos, de hacer evidente el deseo de control social que comportan los sistemas de vigilancia e identificación por medio de la imagen y la amenaza que entrañan en contra de las libertades individuales, la verdad es que estos recursos se irán haciendo cada vez más sofisticados y generalizados, su aplicación no tendrá límite y para efectos prácticos no habrá actividad, pública o privada, que no sea registrada por medio de imágenes; por desgracia este es uno de los precios que hay que pagar por vivir en la cultura de la imagen.
Continuará.
sábado, 28 de agosto de 2010
Control total
Como otras muchas otras aplicaciones, las modernas cámaras de seguridad derivan de la fotografía y cumplen con el sueño de la vigilancia total sobre las actividades que los individuos llevamos a cabo tanto en lo público como en lo privado. De las imágenes que capturan estos medios se obtienen las fotografías que permiten identificar lo mismo a delincuentes que a cualquier otra persona que esté ejecutando una conducta que no sea la deseada por el que observa, por el que controla. De esta manera se pierde cualquier opción a la privacidad y/o secrecia, a dónde las conductas íntimas, incluso, pueden no sólo ser registradas y después difundidas, sino reprimidas. Desgraciadamente, la definición de qué está permitido y qué debe ser castigado no depende más que del ejercicio del poder y en nuestra sociedad ese poder es el económico, así que todo lo que no pueda ser u obstaculice la actvidad económica pasa a ser, cuando menos, sospechoso, sino es que abiertamente opuesto a lo socialmente deseable. La imagen sigue estando al servcio del conocimiento pero en este caso a un tipo de conocimiento del que deriva el control de la sociedad. En el colmo del delirio cotrolador surge el Panopticón u observador universal en dónde los que vigilan son,a su vez, vigilados por los que vigilan y estos son, por su patrte, vigilados por otros que estan siendo vigilados y así sucesivamente, alucinación que sirvió al diseño de muchos centros de reclusión tanto del siglo XIX como del XX y que aún, hoy día, su realización sigue siendo materia de estudio y trabajo para muchos.
Continuará
viernes, 27 de agosto de 2010
Identidad y control
Saché & Westfield. J.N. Homefray con un grupo Andaman en Calcuta. 1865
Aunque sus orígenes se puede perder en el tiempo, la etnografía como disciplina auxiliar de la antropología se desarrolla a partir del siglo XIX. No es casualidad que los desvaríos eugenésicos, frenológicos y antropométricos también tengan su mayor periódo de expansión, aceptación e influencia en este mismo momento, como tampoco lo es el que unos y otros hayan recurrido a la fotografía como medio para probar la certeza de sus convicciones. La etnografía despega como disciplina social autónoma en el momento más intenso del colonialismo europeo; las ideas sobre catalogar los tipos sociales para la identificación de los individuos potencialmente peligrosos corresponden a los gobiernos capitalistas, y la fotografía al triunfo del productivismo, el maquinismo y el positivismo, es decir todos son producto de un siglo XIX empeñado en conocer al otro para su mejor y más sencillo control, a fin de evitar cualquier protesta o reclamo por el uso y la explotación de sus recursos. La fotografía en su relación con la etnografía se convirtió en la prueba objetiva y real de la superioridad del hombre civilizado, o sea el europeo, sobre el hombre salvaje y bárbaro del resto del mundo. En el mejor de los casos entendió que era su responsabilidad educar a estos infelices a fin de lograr acceder al mundo desarrollado; en el peor, que no debía tener ninguna consideración para con quien era "naturalmente" inferior.
Por cierto, el grupo que aparece en la fotografia que presentamos fue oriundo de las islas Andaman pertenecientes a la India y que se encuentran en el golfo de Bengala. En el momento en que fue fotografiado era uno de los grupos raciales más puros del mundo y así han permanecido hasta la fecha, lo que les ha costado su supervivencia. El 9 de febrero de este mismo año murió a los 85 años de edad Boa, la última representante del grupo Bo nativo de estas islas, con ella desaparecieron 60,000 años de cultura, un hecho que sin duda empobrece a la humanidad.
Continuará
jueves, 26 de agosto de 2010
Para atrapar criminales
Como Galton, su contemporáneo al otro lado del Canal de la Mancha, el francés Alphonse Bertillon (1853-1914), fue fiel creyente de las estadísticas y el poder objetivo de la medición; un poco más modesto que el inglés no tuvo entre sus objetivos mejorar la especie, pero sí el poder desarrollar un sistema tal que permitiera la identficación segura de los criminales. Considerado por muchos el padre de la criminalística moderna, desarrolló no sólo la fotografía como medio de identificación, sino mejor aún, el registro de las huellas digitales, recurso, este sí infalibe y objetivo que hasta la fecha sigue operando en los sistemas policiales de todo el mundo. En cuanto a la fotografía, en lugar de empalmar negativos para crear al tipo promedio, se dio a la tareas de formar interminables inventarios de rasgos fisionómicos, nariz, mentón, ojos, orejas, frente, que permitieran no sólo la identificación de determinados rasgos de personalidad, sino la clasificación de los criminales. De las intenciones del buen doctor Bertillon al control social de toda la población no hay más que un simple paso, del registro fotográfico de la población en general -y de sus huellas dactilares- a su clasificación como individuo indeseable por tener rasgos y medidas semejantes a la de los criminales ya clasificados, no media más que una denuncia o el interés por someter a una determinada persona. El mismo Bertillon fue víctima de su sistema al condenar, injustamente, al célebre Alfred Dreyfus (1859-1935) al ser presionado para apresurar su dictamen. De entonces a la fecha el empleo de la fotografía como auxiliar en las tareas de la criminalística se ha vuelto común, pero también como medio de identificación, y más aún como un instrumento de control de los individuos, sean o no, sujetos a la acción de la justicia.(Continuará)
Imagen tomada de: www.policiasenlared.blogspot.com
miércoles, 25 de agosto de 2010
Por un "control" social
martes, 27 de julio de 2010
Las otras imágenes
Imagen: www.taringa.net
Bajo el encabezado de estas líneas se podrían escribir cientos de ensayos, pues de cada retrato, evento, objeto, paisaje, siempre habrá una alternativa que se convierte en la “otra imagen”. Por poner un ejemplo: todos hemos visto muchas, tal vez hasta cientos de imágenes (televisivas, fotográficas, cinematográficas, electrónicas, etc.) del ataque a las torres gemelas, al World Trade Center, el 11 de septiembre del 2001; hoy se promociona un nuevo documental con 145 minutos inéditos del mismo suceso, material que se ha venido reuniendo a partir de las fotografías, videos y demás que cientos de personas hicieron ese mismo día y que son, sin duda alguna, las “otras imágenes” de esta tragedia.
Visto así, el tema se puede extender tanto como se quiera hablar de la fotografía o cualquier otra forma de producción/re-producción de imágenes. Por mi parte, quisiera hablar de “otras imágenes” y sus implicaciones en nuestra cultura. Estas “otras imágenes” que también pueblan nuestra iconósfera, que están incorporadas tanto a nuestro imaginario como a su empleo en la vida cotidiana, que si bien son especializadas, sus ejemplos son populares, esas “otras imágenes” pues, son todas aquellas que han ido apareciendo a partir de mediados del siglo XIX, si no como consecuencia de la fotografía, sí como una extensión de ella, y producto del mismo desarrollo tecnológico y científico, e, incluso yo me atrevería a decir, hijas de la misma actitud y asimilación de las imágenes en la cultura occidental.
Me refiero a las imágenes que nos proveen los Rayos X, el empleo de las radiaciones infrarroja y ultravioleta, la tomografía y la ecografía, por mencionar las más conocidas y de aplicación prácticamente universal (su uso en la medicina, por ejemplo, ha dado lugar a la creación de una nueva especialidad, la “imaginología” que entre otras funciones tiene la de interpretar correctamente —desde el punto de vista médico se entiende— las imágenes que son procesadas por los diferentes equipos diseñados y construidos para tal fin, esto es, para crear imágenes).Me interesa poder llegar a identificar el momento en que la cultura occidental decidió poner toda su confianza, otorgar la responsabilidad, hacer infalible a todo lo que la vista le informara y por tanto, a sus imágenes. Esta dependencia de la visión la compartimos, más menos, con muchas otras especies, pero ninguna de ellas produce sus propias imágenes para guiar su conducta. Por otra parte, si bien la creación de imágenes es tan antigua como el homo sapiens sapiens, creo que el momento en que esto ocurrió fue en el período que conocemos como el Renacimiento italiano de los siglos XII-XIII aproximadamente. Me parece que fueron personajes como Alberti, Bruneleschi, Da Vinci, Servet, pero también un poco más adelante los Galileo, Leeuwenhoek, Newton y Descartes quienes anclaron parte de esta cultura en la capacidad de crear pero también de leer imágenes. Así pues, tenemos que no sólo dependemos de la visión en una buena parte de nuestras actividades cotidianas, sino que producimos imágenes para ampliar, perfeccionar e innovar nuestros conocimientos.
Hace unos días mientras esperaba en uno de esos cafés públicos que hay, llegaron tres pre-adolescentes y aunque interactuaban entre sí, cada uno de ellos llevaba un teléfono al oído, mientras hablaban entre ellos y con quienes se encontraban al otro lado de sus líneas se hacían caras, gestos, se sonreían y con los mismos aparatos se fotografiaban, o mejor dicho, hacían imágenes que después intercambiaban o simplemente se las mostraban a los otros dos. Extraña conducta de la que podrían sacar muchas conclusiones sociólogos y psicólogos, por mi parte, no deja de sorprenderme la familiaridad que tenemos con la producción y difusión de las imágenes. A este paso dejará de haber sucesos, personas, objetos, paisajes, ignorados o desconocidos, dejarán de existir, por conclusión, las “otras imágenes” puesto que todas lo serán. Rayos X, tomografías y demás serán substituidos por otros medios que crearan otras imágenes y así sucesivamente, hasta que cansados de tanto ver nos volvamos ciegos.
Publicado originalmente por Milenio Diario.
Ver también: http://www.artes2010.wordpress.com
lunes, 26 de julio de 2010
Desde el más allá.
Como anillo al dedo nos viene el tema del "ectoplasma" para cerrar, por ahora, lo relativo a "las otras imágenes". El término está compuesto por las partículas griegas Ektos que significa fuera o hacia fuera y Plasma, dar o tomar forma, algo formado o modelado, que fue propuesto por el famoso médico Charles Richet (1850-1935) a principios del siglo XX. Según lo definía, se trata de una substancia, identificada con una especie de energía espiritual, que llega a aparecer como una emanación material -en forma de velo, liquido espeso, o densa bruma- que se desborda por los orificios de los mediums cuando se encuentran en ciertos trances. El ectoplasma está relacionado, como fácilmente se entiende, con fenómenos como el de los fantasmas o la telekinesis. Lo interesante del caso es que a pesar de que el término ha sido rápidamente asimilado a la cultura popular y es usual su aplicación en un sinnúmero de manifestaciones, la información seria sobre esta substancia es escasa, repetitiva y poco "científica" si es que se puede aplicar el término a casos como este. Lo mismo se puede decir respecto a las imágenes que circulan del fenómeno, son pocas, siempre las mismas y, al parecer, de momentos pasados, ninguna de ellas se podría decir es contemporánea, e incluso, ni siquiera se les da crédito a sus autores o a las(los) mediums que aparecen en ellas. Todo esto podría indicar que se trata más de una creencia que se transmite boca a boca o una especie de conocimiento que se repite más por tradición que por comprobación.Producto pues de la imaginación y las supersiticiones, las imágenes que retratan el ectoplasma, lejos de asociarse a la indagación científica y tecnológica como los demás casos que hemos visto, son parte de la prehistoria de las imágenes fotográficas, cuando su manipulación y retoque en el laboratorio lograron hacerlas parte de las creencias populares. De cualquier manera las imágenes del ectoplasma o las fotografías de fantasmas como las de todas las manifestaciones paranormales, pertenecen, sin duda, a la constelación de "las otras imágenes" con que convivimos diariamente.
domingo, 25 de julio de 2010
Alma, energía, aura...
Entre "las otras imágenes" que forman parte de nuestra hiperdensa iconósfera, se encuentran las que pertenecen o son producto del llamado efecto Kirilian, Corona, o Fosfenismo. Este fenómenos fue descubierto por casualidad por el matrimonio formado por Seymon Davidovich y Valentina Kirilian en 1939. Al realizar investigaciones con campos electromagnéticos de alto voltaje, en un hospital en Almá-Atá, en el Kasajistán actual, Seymon recibió accidentalmente una descarga en una de sus manos notando que por unos segundos alderredor de esta aparecía una luminisencia o halo luminoso. El efecto fue suficiente para que sus trabajos tomaran una nueva dirección y a aprtir de entonces se ha seguido desarrollando tanto la tecnología para captar estas imágenes como para su aplicación e interpretación. En resumen se puede decir que el efecto Kirilian no es otra cosa que la posibilidad de fotografiar cuerpos sometidos a intensos campos electromagnéticos de muy alta frecuencia. El resultado, la impresión del aura o corona, que lo mismo rodea cuerpos vivos que objetos inanimados, puede ser interpretado de muy diversas maneras, desde el alma, el estado de ánimo de la persona, su salud o simplemente la respuesta de la piel al vehicular energía eléctrica. Como quiera, para muchos, estas imágenes vendrían a comprobar la existencia de otros fenómenos que no son visibles a simple vista o por medio del espectro de luz blanca y que al ser captados bajo otras condiciones, nos revelan la presencia de dimensiones o imágenes desconocidas hasta ese momento.sábado, 24 de julio de 2010
En el origen
Imagen del sol tomada con luz ulravioleta por un telescpio SECCHI/EUVI, 2006
La radiación ultravioleta, a diferencia de los últimos ejemplos que hemos visto, está asociada directamente con la fotografía. Este tipo de radiación electromagnética, también conocida como rayos UV, fue descubierta en 1801 por el físico alemán Wilhelm Ritter (1776-1810) quien notó que los rayos que se encontraban por detrás del extremo violeta del espectro de luz visible, eran especialmente efectivos para obscurecer los papeles impregnados de cloruro de plata, exactamente el principio del cual depende la fotografía. Así pues la radiación UV es aquella cuyo rango de longitud inicia después del color violeta que es longitud más corta que percibimos normalmente. Por sus efectos, este tipo de radiación se emplea en el exterminio de plagas, en la esterilización, en la astronomía, control y seguridad, la medicina por supuesto, e incluso hay una película que lleva ese nombre, Ultraviolet (2006) protagonizada por Milla Jovovich. También a diferencia de las "otras imágenes" que hemos venido viendo, la radiación ultravioleta sí se emplea en algunos casos de producción artísitica a través de su aplicación en la iluminación por medio de la conocida "Luz Negra" a través de la cual no sólo se obtienen imágenes sorprendentes sino efectos visuales que sólo se perciben al ser expuestos a este tipo de "luz", lo que la hace utilizable, por ejemplo, en danza o performances.
viernes, 23 de julio de 2010
Capas de realidad
Las llamadas Tomografías (Tomos: corte o sección) son otra clase de "imágenes", que al igual que las Ecografías no son fotografías sino datos que al ser procesados arrojan una imagen para su comprensión. Las tomografías se pueden obtener mediante rayos X, gamma o ultrasonido y básicamente consisten en ir registrando por capas o secciones cuerpos, órganos u objetos, gracias a que la fuente que emite la radiación se mueve en una dirección en tanto que la "película" lo hace en sentido opuesto; los datos que así se obtienen crean una "recreación tomográfica" cuando son procesados por medio de un algoritmo. Su empleo, como en el caso de los "Ecos", es múltiple y no se limita a la medicina. Aquí presentamos una tomografía practicada al célebre busto de Nefertiti que se encuentra en Berlín. Como puede apreciarse, las imágenes que se obtuvieron revelan defectos en el rostro de la reina que el escultor fue ocultando sabiamente bajo las finas capas de argamasa con que le dio su acabado final. Por lo costoso del equipo y la dificultad de su uso, por ahora son nulas sus aplicaciones en el campo de la creación visual, no obstante, sus imágenes nos son totalmete familiares, por lo que no debe sorprender que el día de mañana se puedan incorporar también al campo de la producción artística.
(Imagen tomada de: wwwensanluispotosi.com)
jueves, 22 de julio de 2010
Desde dentro
De entre las "otras imágenes" que estamos conociendo, unas de las que más impresión causan y que rápidamente han sido asimiladas a nuestro repertorio cotidiano, son las Ecografías (literalmente dibujo de la casa). Se trata de una aplicación que viene desarrollándose desde los años '50 del siglo pasado a partir del perfeccionamiento del sonar. Consiste en dirigir los ecos de una emisión de ultrasonido sobre un cuerpo u objeto a fin de obtener una "imagen" de los órganos o de la masa interior. De los primeros "Ecos" a los que hoy día es posible obtener -como la imagen tridimensional que aquí vemos- ha pasado poco tiempo relativamente y no obstante este tipo de imágenes aparece hoy día en prácticamente todos los álbumes familiares. Pero su aplicación no es únicamente en la medicina, se les emplea en la arqueología, la minería, la topografía y por supuesto en cuestiones de seguridad. Como sea, las ecografías han venido a enriquecer nuestro medio ambiente icónico, no se trata de fotografías propiamente dichas, como las otras que hemos visto esta semana, pero los ecos que se regresan a la fuente que los emite se procesan como si se tratara de imágenes. Está es una de las razones de porque nuestra cultura contemporánea se ha convertido dependiente de las imágenes, una buena parte de los nuevos conocimientos que hemos adquirido provienen, precisamente, de su tratamiento como imágenes.
miércoles, 21 de julio de 2010
El color del calor
Saltamos el tema de ayer y regresamos al planteado al inicio de la semana, "las otras imágenes". Se llama radiación infrarroja a aquella que se sitúa por debajo de la frecuencia que corresponde al color rojo en el espectro de la luz blanca; se le define como un tipo de radiación electromagnética con una longitud de onda mayor a la de la luz visible. Fue descubierta en 1800 por el famoso astrónomo inglés de origen alemán William Herschel (1738-1822), quien fue uno de los primeros en notar y registrar que todos los cuerpos con una tempratura mayor a los 15 grados celsius emitían este tipo de ondas electromagnéticas. Las aplicaciones de las radiaciones infrarrojas van de la astronomía hasta su uso en las comunicaciones con lo que se espera hacerlas más rápidas y eficientes. Su registro fotográfico depende de películas especialmente sensibilizadas a este tipo de longitud de onda y de la aplicación de filtros que excluyen la luz visible y la ultravioleta y permiten el paso mayoritariamente del espectro infrarrojo. Como es de suponerse, al registrar una radiación que no es visible para el ojo humano, las imágenes infrarrojas resultan sorprendentes, pues además su forma depende de la temperatura del cuerpo que esté siendo fotografiado; como sabemos muchos cuerpos, en especial los vivos, presentan en su superficie distintas zonas de temperatura por lo que sus imágenes resultan bastante bizarras respecto a la lo que conocemos bajo la luz blanca, tal y como se puede apreciar en la imagen que acompaña a esta entrega.
(Imagen: astroyciencia.com)
lunes, 19 de julio de 2010
Las otras imágenes
Hasta ahora he venido tratando semanalmente temas monográficos principalmente sobre fotografía, y para hacerlo he procurado seguir el orden natural de las semanas, es decir, concluir un tema el domingo e iniciar al día siguiente con uno nuevo. Los martes aunque procuro tratar temas relacionados con la fotgrafía o la cultura contemporánea no siempre coinciden con el ya seleccionado e iniciado un dia antes, lo que crea un "brinco" o "hueco" entre lunes y miércoles. Por tanto he decidido modificar el procedimiento, cambiaré de tema los miércoles para concluirlos el lunes, de tal suerte que el martes sea una especie de remanso o puente entre dos temas. Así pues, esa será nuestra secuencia a partir de la siguiente semana; el tema que hoy iniciamos concluye el lunes que entra y el nuevo iniciará al siguiente miércoles. Gracias por su comprensión. Esta semana nos acercaremos a las "otras imágenes" fotográficas que también forman parte de nuestra iconosfera y que día a día nos van siendo mucho más familiares que en el pasado, de suerte tal que parece ya a nadie sorprenden. Me refiero a las imágenes fotográficas que se obtienen a través de captar, imprimir, registrar, ondas que escapan al espectro de la luz visible. Tal es el caso de los llamados Rayos X, descubiertos en noviembre de 1895 por el físico alemán Wilhelm Conrad Rötgen (1845-1923). Aquí, una de las primeras radiografías publicada por el propio Rötgen en 1896. Como es de suponerse el descubrimiento y posterior aplicación de estos Rayos a la medicina y muchas otras actividades (ingeniería, biología, seguridad, etc.), representó un avance más que significativo en cada uno de esos campos, pero tambien en el desarrollo de nuestra cultura visual, la cual rápidamente incorporó estas imágenes a su bagage cotidiano y popular.
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