Imágenes como la que aquí vemos no son exactamente turísticas, aunque después haya servido, si no para promover el turismo directamente, sí para facilitar las comunicaciones que después traerían a los turistas. Se trata de una página de uno de los varios álbumes geográficos y geológicos que los ingenieros del ejercito de los Estados Unidos llevaron a cabo por todo su territorio con fines de exploración, conocimiento científico, y viabilidad para el traslado hacia el oeste. En estas empresas fueron imprescindibles los fotógrafos gracias a los cuales tenemos vistas como esta, de cuando realmente había un salvaje oeste. Aquí una placa de William Bell de 1872 en la que vemos al Río Colorado y el llamado Mouth Kanab al fondo, parajes que dicho sea de paso, hoy día son bien conocidos por los excursionistas que gustan de los deportes extremos.
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sábado, 30 de marzo de 2013
viernes, 29 de marzo de 2013
Turisteando III
Una extraña imagen para muchos, el puerto de Acapulco circa 1930, cuando apenas iniciaba las obras de su malecón. Ya lo decíamos, entre el viaje y la fotografía se llegan a colar este tipo de imágenes en este caso se trata de una postal comercial de J.J. Pintos, pero igual podría haber sido de algún turista con la misma finalidad promover al puerto y sus bellezas naturales. Así pues la misma imagen fotográfica asume múltiples funciones del documento histórico a la promoción turística, del recuerdo del paseante al comercio de imágenes, es todas a la vez y se mantiene siendo solo una fotografía.
lunes, 25 de febrero de 2013
Una última de las otras (6)
Petra Seblaczek. Long Island.Boardwalk, Atlantic Beach. 2011
Complicado, por no decir imposible, el poder preveer el futuro de la imagen fotográfica, de la imagen digital o de la postfotografía como también ya se le empieza a llamar e identificar. Su cercanía con el cine, con la imagen en movimiento, tanto conceptual como tecnológicamente, no hacen más que enrarecer su ya de por sí complicado estatus. Cuál quiera que sea este, el futuro de la imagen en la época contemporánea, de lo que sí podemos estar seguros es que antes que declinar su centralidad en la socedad que vivimos será cada día mayor, quizás llegue el momento en que sólo seamos y veamos imágenes, y aún asi será fascinante todo lo que habrá que conocer.
sábado, 6 de octubre de 2012
Los viajes ilustran (4)
Múltiples pueden ser las razones de por qué tomar fotografías en los viajes que realizas, desde demostrar fehacientemente que ahí estuviste, que has visto aquello no sólo con tus propios ojos sino a través de la mirilla (hoy pantalla) de tu cámara, hasta atrapar, conservar, preservar aquello que te maravilló o llamó poderosamente la atención. Pero también hay otro tipo de imágenes que no siendo estrictamente de viaje sí te instan a hacer maletas y salir en pos de lo que está fotografiado. Tal sería el caso de las hermosas imágenes del portugués José Miguel Ferreira (n. 1972) tomadas, entre el 2008 y el 2010, a lo largo del cauce el río Douro en el norte de Portugal e impresas al Paladio sobre papel algodón. Si en cada viaje que se hace se lograra regresar con por lo menos una fotografía que reflejara lo que éstas, este mundo, por lo menos lo que toca a la iconósfera que nos ahoga, se encontraría menos contaminado y sería, sin duda, más bello.
viernes, 5 de octubre de 2012
Los viajes ilustran (3)
Ni medio, ni motivo, ni sitio especifico se necesita para para viajar. El viaje, incluso, es una metáfora de la vida; cómo la vivas, cómo la veas, cómo la entiendas y qué hagas con ella son condiciones que definen la calidad, propósito e intensidad del viaje. De ahí que trabajos tan desapasionados como el de William Eggleston (1939) resulten significativos de ese trayecto. Aquí una visión transitoria, despreocupada, de algún suburbio de la ciudad de Atlanta, Georgia. tal y como lucía en los ochentas. El auto, ¿detenido o en movimiento?, la ciudad, ¿lejana o a punto de llegar?, la carretera ¿a dónde lleva?, el cielo impasible y la abrupta interrupción del poste y los cables de luz, dan esa imagen de indolencia que sólo una vida sin compromisos puede tener.
viernes, 28 de septiembre de 2012
Photo-Paisaje III
Hemos escuchado decir que la realidad supera a la fantasía miles de veces, y siempre es sorprendentemente cierto. Contemplemos esta imagen de la alemana Eva Bertram (n. 1964) de la larga serie Afar iniciada en el 2006 y concluida apenas éste. ¿Será verdad que lo que vemos son una serie de construcciones que han sido puestas al descubierto después de una famosa tormenta del desierto?, ¿Será algún proyecto inmobiliario, casas para las personas de bajos recursos y que forman los cinturones de miseria de toda gran ciudad? ¿o es un truco de la fotógrafa para hacer volar nuestra imaginación? Como puede verse la mayoría de las veces no se requiere de manipular la imagen para obtener una visión fantástica del paisaje o cualquier otra cosa, la realidad misma se encarga de hacerlo.
jueves, 27 de septiembre de 2012
Photo-Paisaje II
La imagen que vemos, un paisaje
de August Sander (1876-1964), Sta.Chiara,
Cagliari, 1927, me parece un excelente ejemplo para distinguir claramente
la fotografía arquitectónica de la de paisaje urbano. Cuando en una imagen el
interés no se centra en la construcción o construcciones sino más bien en su
arreglo espacial, en la manera en que ocupan el espacio (no cómo lo desplazan o
cómo lo crean), estamos ante un paisaje urbano, en donde las edificaciones bien
podrían ser arboles, ricas, caídas de agua, dunas, etc. Además la imagen nos
permite comprender un poco mejor la fotografía de retrato del propio Sander que
es por lo que se le conoce mejor. No sabría decir si cuando retrata aborda el
trabajo como si fuera un paisaje o al revés, si haciendo estos paisajes lo hace
como si tuviera al carnicero o al librero frente a él.
(Imagen:
www.photographie-sk-kultur.de)
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Photo-paisaje I
Muy en la línea de aprovechar los recursos tecnológicos del momento a fin de componer o re-construir imágenes fotográficas se encuentra el trabajo más reciente de la fotógrafa holandeas Ann Pettersson (n.1965). Denomina a sus paisajes como híbridos puesto que son el resultado tanto de tomas hechas en el campo como de su re-elaboración en el laboratorio convertido en una computadora con los programas de manejo de imágenes que todos conocemos. Damos así inicio a esta semana dedicada a la presentación de paisajes, compuestos o no, producto de la sensibilidad, intereses y momento histórico de sus autores. Como he dicho, afortunadamente existe una larga y fructífera tradición del paisaje fotográfico que da para uno o varios libros sobre el género en exclusiva. Veamos e intentemos comprender lo que la naturaleza o la ciudad tienen que enseñarnos.
martes, 25 de septiembre de 2012
El paisaje angélico
Uno de los primeros géneros que la fotografía hizo suyo, lo fue el paisaje, así que tenemos una larga tradición de paisajes fotográficos, que por fortuna sigue ensanchándose. También es cierto que desde que Daguerre diera a conocer su invento, no hay fotografía que no haya sido manipulada ya sea consciente o inconscientemente.
Valgan las líneas de arriba para empezar a comentar la más reciente exposición de la Fototeca del Centro de las Artes, Vistas construidas de Gabriel Figueroa Flores, inaugurada el pasado día 20. En ella encontraremos, precisamente, ambas caras de esta moneda, es decir imágenes que hacen referencia a paisajes, y su manipulación.
Debo advertir que entre el material que presenta Figueroa Flores, hay imágenes espectaculares, como con la que abre la muestra, Antiguas telarañas, 2010, o de una belleza sorprendente como lo serían Torres antiguas, 2008 y Death Valley, 2011. Pero más que mencionar las piezas que en lo particular me llamaron la atención, hay que empezar desde el título mismo. En términos generales entiendo cual es su intención y más a la luz de los textos que acompañan la exhibición, pero si me quedo únicamente con el material que se presenta sería necesario diferenciar entre construir y componer. Construir es levantar, armar, reunir materiales diversos y con ellos y a través de darle unidad, presentar algo nuevo, inédito; en cambio componer es trabajar con elementos ya existentes, similares, cambiar su configuración y ofrecer así una versión diferente de ellos mismos. En el caso de esta exposición me parece que lo que hace su autor es componer las imágenes de los paisajes que captura, pero no los construye puesto que los paisajes ahí están y así, tal como se encuentran, fueron fotografiados.
Reconozco en los trabajos de Figueroa Flores, digamos que tres momentos de creación. El primero lo componen aquellos trabajos en los que interviene el paisaje con los recursos que le brinda la digitalización, por ejemplo Torre foliada, 2005 o Cuarto de arena I, 2008. Un segundo conjunto que francamente no comprendo muestra un proceso en el que negativos rotos o rasgados se imprimen tal cual, no obstante las rupturas son tan tímidas, tan poco evidentes, que acaban por no aportar nada al trabajo final más que dejar la sospecha de que ahí le falló al autor, ejemplos son Taus Montains, 2011, o Laguna colorada con recortes, 2011.
Por último, una tercera fase o tercer momento (no se trata de una línea cronológica) son los paisajes que están compuestos por varias placas (negativos) y así tal cual, nos lo comunica o deja ver el fotógrafo, Bosque de Point Lobos, 2010, u Ojo de jade, 2011, ejemplifican este hacer. Esta forma de componer es, según mi criterio, un acto de honradez por parte del productor al revelar que la imagen que contemplamos fue producto de una suma de tomas individuales, de ahí la amplitud de espacio horizontal que abarca cada fotografía. Igualmente, dejar visible en los bordes de la imagen la forma de los negativos, de la película o placas, responde a la idea de no editar y editar hasta obtener un paralelepípedo perfecto. Por último, entre otros aspectos, veo en estas imágenes, una mirada contemporánea dependiente más que de la visión natural, de la tecnológica, en tal sentido estos paisajes de Gabriel Figueroa Flores se encuentran cerca de las imágenes de Google Earth o de las del Curiosity, imágenes mosaico podrían nombrarse pues además los millones de pixeles que las componen forman eso, una imagen completa a partir de teselas de luz, o más aún de ceros y unos.
Figueroa Flores comparte este proceder con otros tantos autores, lo que une a todos es el afán de abarcarlo todo. Inmenso siempre es el paisaje, pero aún mayor es el efecto que provoca en estos fotógrafos quienes no conformes con tomar una parte de él, buscan ser la suma de todas las miradas, la gran imagen final, la imagen angélica.
Publicado originalmente por Milenio Diario
Ver también: www.artes2010.wordpress.com
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domingo, 9 de septiembre de 2012
De Monterrey V
Una extraordinaria imagen de Don Eugenio Espino Barros (1883-1976), uno de los mejores fotógrafos que han hecho de Monterrey su hogar. Se trata de La Huasteca, paraje bien conocido por los habitantes de esta ciudad pero a los que quizás sorprenda , pues se opone al paraje gris, desértico y rocoso que visitamos. Una prueba más de cómo es que hemos entrado en esta fase de cambio climático que nadie sabe a ciencia cierta dónde terminará. Independientemente de la advertencia que podamos ver o no en esta y otras imágenes, lo que interesa en este momento es destacar el trabajo fotográfico de Espino Barros. En más de un sentido su trayectoria y obra son una especie de gozne para el oficio en Monterrey, y creo que sin exagerar se podría hablar de un antes y después de Espino Barros, en otras palabras con é cierra una época, la de la Modernidad, e inicia el mundo contemporáneo, más práctico, ágil, rápido, más contaminado sin lugar a dudas.
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viernes, 27 de abril de 2012
Por puro gusto 3
Tengo el placer de presentar a ustedes estas imágenes. Quizás sea demasiado ignorante pero cuando las encontré y supe quién es su autor casi me voy de espaldas. Como ven se trata de dos Polaroid, son parte de un grupo de 4 que funcionan como estudios de color de árboles. Tres son las cosas sorprendentes de ellas, una que son, obviamente, a color; dos que son Polaroid; y tres, su autor: Ansel Adams (1902-1984). Así pues, ¿con que el viejo Adams, tan estricto y formal en todo el proceso analógico, anduvo jugueteando con otras tecnologías, y para colmo a color? Estas imágenes que fueron tomadas entre 1972 y 1974 (cuando Adamas ya era reconocido mundialmente como uno de los grandes fotógrafos de todos los tiempos) nos demuestran que a la llegada de una nueva tecnología la acompaña una nueva sensibilidad que busca adaptarse a ella y sacarle el mejor provecho. Estoy convencido de que si él, Adams, como muchos otros, vivieran en esta época también nos sorprenderían con sus ensayos con las imágenes digitales. Sólo los necios e ignorantes son capaces de vivir pegados al pasado.
jueves, 26 de abril de 2012
Por puro gusto 2
Franco Fontana. Basilicata. 1978
Una de las muchas seducciones que tiene el paisaje, y después la fotografía de paisaje, es la manera en que llenan el espacio, cómo lo colman, como lo rebasan, como invaden el horizonte hasta hacerlo infinito y desmoronan las dimensiones reales de las cosas, y aún en el más plácido de ellos logramos asistir al grandioso y tremendo espectáculo de la naturaleza.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Nuevas imágenes (D)
Solo. Gary Poulton. 2010
La aparición de los dispositivos para captar y almacenar imágenes en teléfonos móviles, su rápida sofisticación, ya lo decíamos en la entrega anterior, ha provocado o dado lugar a cursos especializados para enseñar a captar imágenes con esta herramienta o, incluso, concursos y eventos de reconocimiento a ellas. Así pues tampoco debe sorprendernos que haya quienes se dan a conocer por sus trabajos manipulando teléfonos móviles. El campo en que se han manifestado mayormente es en el del fotoperiodismo, e incluso los medios tradicionales se van alimentando más y más de estos trabajos, y ni que decir de la prensa electrónica que precisamente se vale del material que obtiene de los muchos, muchísimos, internautas que están dispuestos a facilitar sus imágenes para estas ediciones, ganando o recuperando, incluso, la confianza en la fotografía que se ha perdido por el mal uso que ha hecho de ella la prensa tradicional. Parece pues, que las posibilidades que se abren a las imágenes generadas por los teléfonos móviles son inmensas, mismas que ahora apenas empezamos a explorar y reconocer.
jueves, 10 de noviembre de 2011
¿Qué herencia? II
Nahum. Valle de los gigantes. Cañón del Cobre, Chihuahua.
Invaluable herencia, me imagino que para cualquiera lo mismo que para mi, es la geografía del país, estado, tierra en que nacimos, crecimos y vivimos y con suerte en la que moriremos. No se trata únicamente de la belleza de la naturaleza, del sobrecogedor espectáculo que nos regala, de lo inigualable de sus vistas, como tampoco de la variedad y riqueza de los recursos naturales con que se cuente (petróleo, metales preciosos, geotermia, etc.), es más bien una suerte de identificación, o mejor aún de familiaridad con la que ves a las plantas, los animales, las montañas, los ríos o lagunas, las playas y bosques, y aunque reconozcas la belleza y valor que puedan tener muchos otros lugares, tu geografía siempre será eso, la tierra que es tuya como fue de tus padres y lo será de tus hijos, y no se requiere de ningún título de propiedad para sentirla propia, se necesita sólo quererla y saber que de ahí vienes y ahi regresarás.
domingo, 7 de agosto de 2011
lunes, 7 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
sábado, 5 de marzo de 2011
viernes, 4 de marzo de 2011
martes, 1 de marzo de 2011
La foto y la imagen
Francisco Mata. Leona. s/f
Soy de la opinión que todo aquello que nos ayude a ser conscientes del entorno natural, de cómo nos afecta y la manera en que nosotros lo vamos modificando, con las consecuencias que ello trae consigo, deben ser promovido, comentado, reflexionado. Me parece que esta es una de las pocas opciones que nos quedan por hacer en tanto aguardamos a que esta consciencia pueda llegar a revertir la actual situación. Por ello es que creo pertinente hablar de la muestra Biotropo de los fotógrafos Francisco Mata y Javier Hinojosa, montada desde el pasado 24 de febrero en la galería de la Alianza Francesa en su unidad San Pedro.
Biotropo está formada a partir de dos diferentes series, las fotos de Javier Hinojosa que son paisajes, y las de Francisco Mata, retratos de animales salvajes disecados y exhibidos en museos de historia natural, lo mismo de los Estados Unidos que de Francia o Ucrania. Respecto a los paisajes estos son de México, centro y Sudamérica, ya sea de zonas protegidas, insólitas, remotas, vírgenes o amenazadas por la presencia del hombre.
Hasta aquí y las explicaciones que se nos dan acerca de la formación e intención del término que títula la muestra y que en buena parte la explica, me parece muy bien, pero también me parece que en esta como en otras muestras del mismo tipo y objetivo, hay una especie de trampa, un juego de manos con el que el prestidigitador nos hace creer que transforma un pañuelo en una paloma. Aclaro que esta observación nada tiene que ver con las intenciones originales de la muestra, ni de quienes han hecho estas fotos; más bien se relaciona con una característica de la fotografía que por lo general nos pasa desapercibida aún y cuando es fundamental para comprender fenómenos y consecuencias asociadas a ella. Me refiero a tomar por una sola y la misma cosa a la imagen y a la fotografía. La imagen es la representación que observamos, un horizonte lejano, la cabeza de una gaviota, una formación rocosa, etc.; la fotografía, por su parte, es el objeto en el cual se encuentra impresa esa imagen, un objeto que tiene sus propias reglas, normas y principios (todos técnicos y que se refieren a cómo es que esa imagen llegó a aparecer sobre su superficie). Como nos parece que es lo mismo, por lo general apreciamos la imagen y nos olvidamos de la fotografía. En este caso, efectivamente, las imágenes son elocuentes por sí mismas y nos advierten tanto de lo que podemos perder, como del daño que ya hemos provocado; pero ¿qué podemos decir de las fotografías, de estas fotografías?
Quiero ser cuidadoso con lo que voy a decir, sobretodo no es mi intención ofender a nadie, antes al contrario, es un comentario que busca contribuir al éxito de muestras como esta. Sobre las fotografías que se exhiben en Biotropo, prácticamente no se puede decir nada porque no se les aprecia correctamente. Claro que veo ahí un paisaje y acá un animal, porque la exposición está pensada para que vea eso, para que el espectador disfrute de las imágenes, pero no de las fotografías. Colocadas más arriba de lo normal, las fotografías de los paisajes interfieren con tantos reflejos que es imposible saber, por ejemplo, cómo está su impresión (factor clave para su apreciación como fotografías). La ausencia en las cédulas de la técnica empleada, tampoco facilita la acción. Y en el caso de las fotografías de los ejemplares de la taxidermia, aunque mejor colgadas, los reflejos acaban por confundir si lo que vemos es la propia imagen o la del mandril mostrando sus colmillos.
Lo ideal, en términos generales, sería que aprendiéramos a gozar lo mismo de las imágenes que de los medios que se emplean para mostrárnoslas. Quizás en la medida que esto fuera posible mayor sería la consciencia que lográramos sobre los temas que nos proponen, pues entenderíamos y valoraríamos la relación que ha de haber entre forma y contenido.
Publicado originalmente en Milenio Diario
Ver también: www.artes2010.wordpress.com
Imagen: www.alianzafrancesa.org.mx
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