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martes, 1 de abril de 2014

El poder de la arquitectura

Como ninguna otra de las manifestaciones artísticas y mucho más de las visuales, la arquitectura tiene el poder de modificar –y casi siempre de manera permanente- su entorno. No se trata simplemente de la alteración que causa en  el paisaje natural o en el de la ciudad, sino de la afectación que llega a tener sobre cientos, miles de personas, al alterar sus formas, sus espacios de trabajo, de vida y convivencia, al modificar sus recorridos, el tiempo invertido en cada una de las actividades que desempeñan o en su transportación, al separar el mundo rural del urbano. La pregunta, por tanto, no es ¿qué tan consientes estamos de ese poder?, sino ¿qué tan conscientes están nuestros arquitectos del poder que la sociedad ha puesto en sus manos?
Algún día debería escribirse algo así como el prontuario o manual del visitante a galerías y/o museos de arte. En él habría que decirle al usuario en qué debe fijarse: qué son las cédulas y cómo han de estar redactadas, qué son los textos de sala y para qué sirven, cómo debe estar colgada una obra bidimensional y cómo colocada una escultura o instalación, qué debes hacer con los vídeos u obras sonoras, consideraciones sobre la iluminación, el recorrido, las bases y mamparas, etc., etc., son tantos los estímulos que están presentes e influyen directamente sobre la apreciación de lo exhibido que bien valdría tener un check list como el que propongo, incluidos, por supuesto, los criterios de selección, los objetivos de la muestra, su pertinencia, representatividad, recorridos e interpretaciones sugeridas y cuanta más información se le pudiera dar al espectador mucho mejor, para que así, efectivamente, el juicio que emitiera estuviera fundamentado en los mismos criterios que se emplearon en su producción.


Sea el caso de la exposición 21 Jóvenes arquitectos mexicanos. Relevo generacional que se inauguró en el Centro Cultural Plaza Fátima el pasado 13 de marzo. Organizada por la Facultad de Arquitectura de la UNAM, nos presenta una colección de trabajos llevados a cabo por estos 21 nombres o los despachos que representan. Bien a bien no es muy claro porqué están presentes aquí, de ellos 10 son del Distrito Federal, dos más regiomontanos, o sea, que para el resto del país sólo quedan 9 arquitectos que vale la pena presentar (¿?). ¿Por qué se seleccionaron estos y no otros proyectos? Tampoco hay razón aparente, lo mismo que sobre la lógica que hace que aparezcan mega proyectos como el Senado de la República, la estación del metrobus en el área cultural de la UNAM, o la terminal B del Aeropuerto Internacional de Monterrey, al lado de casas unifamiliares o un avistadero de aves.


Estas líneas podrían tener en lugar del título que las encabeza el de El poder de la fotografía, pues conocemos más lo construido gracias a las imágenes que por las maquetas (si mides 1.20 mts. no tienes problema para admirarlas, si no es así sólo te llevas una buena impresión de las cubiertas). Lo difícil, lo complicado de una exposición de arquitectura es qué presentar. La fotografía, aunque ayuda, en realidad convierte al arte de los espacios existenciales en una cuestión de apariencias.


Inevitable la comparación con la exposición de Mario Pani en el MARCO y quizás uno de los aspectos más contrastantes sea que mientras Pani, con todas las críticas que lleva encima, se ocupó y preocupó por la vivienda popular, entre estos 21 jóvenes no hay un sólo ejemplo que se acerque o tenga siquiera una reflexión al respecto. Sin duda están conscientes del tema y problema, tanto como de lo sustentable, sólo que no está de moda o dentro de los criterios de selección.
La arquitectura no es únicamente una cuestión técnica, es también un hecho histórico, sociológico, semiológico y antropológico, tanto como artístico, turístico y tecnológico. Reunir todos estos aspectos en una exposición no es tarea sencilla y ni siquiera en las otras artes, con más experiencia en el tema de las exposiciones, se logra cabalmente. Son pues, ahora, los propios arquitectos los que tienen la palabra para acercar su trabajo al gran público.

Publicado originalmente en Milenio Diario
Ver también: www.artes2010.wordpress.com


lunes, 13 de mayo de 2013

Mayo conmemorativo 6

La forma tradicional del festejo de la Santa Cruz por medio de los trabajadores de la construcción. El 3 de mayo, la mayoría de las construcciones en proceso en todo México se ven adornadas por y coronadas con cruces engalanadas con flores, papel maché, letreros y artículos de la propia construcción. Una buena imagen para finalizar esta primera decena de días de mayo.
 
(Imagen: Fotografía AP www.elmanana.com.mx)

sábado, 27 de abril de 2013

Libros y fotografía IV

 
El famoso Hotel Palenque de Robert Smithson, en el formato que ahora vemos, es la reconstrucción de la conferencia que ofreciera en 1972 en la facultad de arquitectura de la Universidad de Utah, en donde comentó, en base a las fotografías que había tomado, sus impresiones sobre este hotel, sobre su construcción, y en general sobre el viaje que hiciera tres años antes en compañía de la también productora Nancy Holt y la galerista Virginia Dwan, por el sureste mexicano. La conferencia-libro se ha vuelto importante por ejemplificar la trayectoria del trabajo conceptual de Smithson, en el que claramente se expresa su interés por las transdisciplinas, y por la incoporación de la fotografía como parte de las "herramientas" expresivas de los productores visuales.
 

domingo, 30 de diciembre de 2012

De aquí al final (5)

 
Sin duda uno de los eventos que más conmoción o inquietud causó este año fue el famoso calendario maya y su cuenta larga que daban por sentado el fin del mundo este pasado día 21 de diciembre. Antes de pronunciarnos a favor o en contra conviene recordar que tan "amenazantes" parecían los vestigios mayas cuando empezaban a darse a conocer al mundo occidental. Aquí una imagen del fotógrafo francés Désiré Charnay del llamado Observatorio en Chichen-Itza en 1882. Cuan distinto luce a la actualidad y cuan lejos estaba de ser parte del apocalipsis que nunca llegó... o que por lo menos no llegó en la fecha que algunos esperaban.
 

lunes, 12 de noviembre de 2012

La arquitectura VI



 
Andreas Feininger.
Viendo por la Rector Street hacia Broadway y Wall Street. NYC. 1940
 
Con esta fotografía del norteamericano Feininger llegamos al fin de la serie dedicada a la fotografía de arquitectura. Si quieres fotografiar arquitectura, paisaje, retratos o lo que fuera, una de las primeras cosas que hay que hacer es alimentarte de eso que quieres hacer, por lo que esta ha sido nuestra muy modesta contribución para quienes tengan este interés. Por otra parte, vimos a lo largo de estos 6 días como es que a pesar de la antigüedad del género no hay modelo o patrón que haya logrado establecerse, de las imágenes muy amplias que en su afán por abarcar todo lo construido perdían el detalle, hasta su opuesto, es tan cercana la toma que incluso se pierde su valor espacial. Pero antes de levantar queja al respecto, pensemos que ahí radica lo importante de la fotografía, en la falta de consenso en estos casos pues así siempre tendremos oportunidad de conocer cómo se ve el mundo a través de los ojos de alguien más.

(Imagen: www.geh.org)

martes, 6 de noviembre de 2012

De fotos y templos


He estado imaginando por qué una exposición reciente de fotografía local no se presenta en la fototeca; aunque viéndolo bien este es el menor de sus problemas, es más ni siquiera puede que lo sea y hasta podría volverse una ventaja competitiva. Hablo de la recién inaugurada (1 de noviembre) muestra Nuevo León a través de la lente, 2012. Templos e iglesias de Nuevo León, su iconografía y su arquitectura, montada en la Casa de la Cultura de Nuevo León.

     Se trata, como exposición, de un trabajo sencillo, limpio, discreto, hasta diría que de buen gusto y sin otra pretensión que exhibir las 44 piezas de los 26 fotógrafos que fueron seleccionados en esta anualidad (la participación total, según se lee en una de las cédulas de sala, fue de 36 participantes con 70 piezas). Hasta aquí todo perfecto, qué bueno que se empleen los diversos espacios de que dispone el estado para promover este tipo de actividad, qué bueno que existan otras opciones para ver fotografía y no sólo en la Fototeca, lo cual redunda en la formación de más y nuevos públicos. Pero, efectivamente,  hasta aquí llega todo el encanto que  pudiera tener la  exhibición. Podría empezar por preguntar dónde están los fotógrafos de Nuevo León que  realmente se dedican a la  fotografía de  arquitectura,  pero sería mucho y no creo que  en eso consista la  problemática que sí viven la   convocatoria y sus resultados.

     De los 26 productores seleccionados, a mi juicio, únicamente tres puede decirse que trabajaron pensando en lo que estaban haciendo más allá de accionar el obturador para ver qué pasa. Me refiero a Hugo Adrián Tadeo Gallegos, que ganó el primer lugar con la Cúpula del templo de Nuestra Señora de los Dolores, 2012, las tres imágenes de Nora Isabel Gómez Leal, que convirtió a los templos locales en ultramodernas casitas de Loreto, y quizás una más de José Clemente Almaguer P.

     Algo que resulta evidente es que a quienes decidieron participar se les olvidó, por flojera o ignorancia, que Nuevo León es todo el estado no su zona conurbada. ¿Dónde están los templos de Agualeguas, García, General Terán, Villaldama, Bustamante? Supongamos que la inseguridad tuvo algo que ver, ¿no hay más templos en la ciudad que los tres o cuatro que se repiten en las 44 piezas seleccionadas?, ¿no hay otras maneras de verlos; no hay nada en ellos qué explorar; nada de su iconografía?

     Aplaudo que haya 30 interesados en participar en estas convocatorias, ojalá hubiera más y en ese sentido qué bueno que no participaron los que ya sabemos qué tipo de trabajo hacen. Pero a estos 30 y muchos otros, a todos los interesados en emplear la fotografía no sólo como un medio para asegurar su ingreso en los medios electrónicos y las redes sociales, habría que decirles, mostrarles, enseñarles, qué es lo que convierte una simple imagen en una buena fotografía. No se trata del aparato (aunque sí es importante), no se trata del color o el B&N (aunque también esa es una decisión importante), tampoco es cuestión de su presentación (aunque sí influye en su lectura, y mucho), hacer una buena fotografía tiene que ver con todo eso y mucho más, es mostrar a otros cómo ves el mundo tu, y estoy seguro que cada uno de quienes participaron es esta muestra poseen una visión de las cosas más profunda y rica que lo simple, repetitivo, falto de interés y anodino, que resulta la mayoría de los trabajos aquí expuestos.

     No es posible que un evento de esta naturaleza se pierda en medio de la mediocridad y que no haya manera de presentar estos mismos temas bajo esquemas y conceptos más actualizados.

     Hubo un tiempo, hace 10 años, que estos eventos resultaban ser un éxito, quizás ya es hora de cambiar su formato y revisar qué otras maneras de motivar puede haber más allá de lo económico. Registrar por medio de la imagen la vida material, económica, social y cultural del estado sin duda es una tarea que debe ser estimulada, busquemos cuál es la mejor manera de lograrlo.
 
Publicado originalmente por Milenio Diario

 

viernes, 3 de agosto de 2012

De architectura III


Pocos fotógrafos tan finos y bien educados podremos encontrar como el inglés Emile Otto Hoppé, mejor conocido simplemente como E.O. Hoppé (1878-1972) no sólo amigo y contemporáneo de Alfred Stieglitz por ejemplo, sino su franco competidor en la búsqueda de una fotografía-fotografía. Aquí la calle Williams en la ciudad de Nueva York en 1921. Podría ser uno de los pasajes de acceso a Petra o bien la entrada a la calle en que Harry Potter y compañía adquieren sus artilugios para ir a la escuela, protegerse del mal o depositar sus ahorros. Los fuerte contrastes entre las zonas de luz y sombra y el exagerado estrechamiento de la toma, hace que una calle cualquiera se convierta, como se ve, en el pasillo que tiene la luz al fondo.

jueves, 2 de agosto de 2012

De architectura II


Una extraordinaria instantánea del norteamericano Andreas Feininger (1906-1999) de 1941. Se trata del distrito en que se  encontraban la mayor parte de los talleres de confección de ropa en la ciudad de Nueva Yrk. El humo que se percibe es el que surge de los ventanales donde se estaban ubicadas las máquinas planchadoras de vapor. Olvidemos todo lo demás y digamos que se trata de un viejo edificio en el que se fabrican blancas y suaves nubes para romper con la azul monotonía de los cielos de invierno.

(Imagen: www.geh.org)

miércoles, 1 de agosto de 2012

De architectura I


Puesto que la entrega del día de ayer no tiene continuación (está dedicada a un edificio en particular), no podremos continuar con la tendencia que hemos venido construyendo, la de derivar del tema de la entrega de los martes los motivos que nos ocuparan los siguientes seis días. No obstante, lo que sí podemos hacer es tomar una especie de subtema como excusa para lo que vaya apareciendo los siguientes días, y resulta que éste es el de la arquitectura, por lo que será la fotografía de edificios y otras construcciones lo que nos ocupe esta semana; mas procuraremos no ir a las imágenes más comunes y/o correctas sino que subiremos aquellas que presenten algún rasgo particular que las haga únicas, atípicas, dentro de su propio género. Tal es el caso de esta Providencce de 1970 del fotógrafo norteamericabo Harry Calahan (1912-1999), la distorsión del edificio responde a la intención de Calahan por incluir a los personajes que vemos en el ángulo inferior izquierdo, los cuales, a su vez, también aparecen distorsionados por la misma intención, creando la sesación de que todo es jalado hacia arriba desde el ángulo opuesto, o sea desde la esquina superior derecha. Esta clase de imágenes son las que estaremos tratando de incluir en esta serie.

viernes, 16 de marzo de 2012

Aunque de pronto....


Uno de los cambios que más han llamado mi atención es la transformación de las certezas morales o científicas en percepciones. Hace años uno no se atrevía a pronunciarse sobre temas en los que no tuviera cierta competencia, en cambio hoy día te preguntan sobre las posibilidades de que haya vida en Marte y ni tardo ni perezoso dices la primer burrada que se te cruza por la nuez que tienes en lugar de cerébro, pues lo que importa es lo que opines al respecto, tu percepción "del problema", no sí sabes de lo que hablas. Así las cosas y como todo depende de su apariencia, de pronto el hotel Ancira de Monterrey, que sin lugar a dudas tiene lo suyo, podría pasar por una edificación de la 5ta. Avenida, por lo menos yo así lo percibo....¿o no?

(Imagen: www.expedia.mx)

domingo, 11 de marzo de 2012

Contando 3+2


Así como hay sumas que no vale la pena llevar a cabo, hay otras que son casi imposibles por lo que también pierde sentido el siquiera tratar de iniciarlas. ¿Cuántos granos de arena hay en una playa?, ¿cuántas estrellas en el universo?, ¿cuántas gotas de agua en una fuente?, ¿cuántos puntos en una línea? Quizás para algunos hacer estas sumas no sólo resulta necessario sino hasta divertido, unos de esos placeres que afortunadamente son difíciles de compartir o de contagiar.

viernes, 9 de marzo de 2012

Contando 2+1


A la suma de uno más uno le sigue el siguiente y si se vuelve a repetir se va creando un patrón, la repetición del patrón propicia la sensación de orden y armonía.... aunque para otros es el principio del aburrimiento.

viernes, 13 de enero de 2012

De las Bellas Artes: Arquitectura


A pesar de que no es sencilla su comprensión y apreciación, y de que no siempre responde a intereses propiamente arquitectónicos sino más bien comerciales, la arquitectura es una de las Bellas Artes más importantes que hay, toda vez que es el receptáculo ideal no sólo para las demás artes, sino para el desarrollo de la vida comunitaria. En la imagen, Plaza Reforma del recientemente fallecido arquitecto Ricardo Legorreta. No sé si su trabajo pueda ser catalogado como mexicano o no, lo que sí se es que su obra se identifica, por las razones que fuera, con nuestro país, esto es, su arquitectura no puede ser más que mexicana y esa es una de las funciones de este medio, el ser forjadora de identidades.

(Imagen: www.jersemar.org)

jueves, 29 de septiembre de 2011

Suma 1+1

Eduardo González. Convento de  San Andrés apóstol.
Epazoyucan. Hidalgo. 1983

El convento es un excelente ejemplo de lo que fue la arquitectura monacal del siglo XVI mexicano. Se trata de un curioso ejemplo que fue iniciado por los franciscanos y culminado por los agustinos, por lo que la huella de ambas órdenes es patente en la distribución espacial del convento, pero sobretodo lleva impresa en todas sus formas la mano de obra indígena, que para el momento en que empezó a edificarse, su conocimiento en y de la construcción occidental era muy incipiente.