lunes, 31 de mayo de 2010

La fotografía



La semana pasada señalamos unos cuantos de los acontecimientos que pudieron haber contribuido a mover el Mundo Moderno hacia el Contemporáneo. Ahora, dedicaremos los siguientes días a presentar algunas obras, productores o movimientos, que a nuestro entender trabajaron para el mismo fin, esto es, para transitar entre lo Moderno y el mundo actual. Este nuevo listado no puede menos que iniciar mencionando a la fotografía como uno de los primeros y más decisivos participantes en este cambio.Tal y como vemos en esta imagen de Hippolyte Bayard (1801-1887), Bodegón con moldes vaciados, c. 1839, no hubo, no hay, belleza, tipo o ejemplar que se escape a las posibilidades de representación de la fotografía, es decir, no tiene norma o ideal, guía exclusiva para su quehacer mas a todas sirve a la vez. La fotografía demostraba así que era posibe tener un múltiple compromiso y, simultáneamente, una total la falta de identificación con lo representado, convirtiéndose así, sin duda, en uno de los efectos más devastadores para el concepto tradicional de arte, que creía, hasta antes de la aparición de este medio, en la unidad absoluta e indisoluble entre autoría y representación.
(Imagen tomada de: http://commons.wikimedia.org)

domingo, 30 de mayo de 2010

Luna de queso



No podría dar por concluido este rápido y por supuesto incompleto recorrido por los sucesos y acontecimientos que favorecieron y participaron en la transformación del Mundo Moderno, sin hablar de lo que en su momento fue conocido como la Carrera Espacial, competencia tecnológica, política, económica y hasta militar entre los Estados Unidos y la ex Unión Soviética, que culminó un 16 de julio cuando la cápsula de la misión del Apolo 11, se posó en la superficie lunar.
En la ilustración, un fotograma de la extraordinaria película de George Mélièz, Voyage dans la lune, de 1902, inspirada en la novela de Jules Verne (1828-1905)(De la terre â la lune trajet direct en 97 heures, 1870), nos sirve para recordar el deseo de siempre de la humanidad, de llegar, como se decía en la entrada de otro clásico, Viaje a las estrellas, a la última frontera. Acostumbrados como estamos, a los viajes de los transbordadres, la estación espacial, las sondas espaciales, las incursiones en Marte, se ha ido haciendo familiar la presencia del hombre en el espacio, o mejor dicho, el que se hagan esfuerzos por conquistar esa frontera. Aunque pocos son los que recuerdan la hazaña de Neil Armstrong y su "pequeño paso para un hombre pero un gran salto para la humanidad", la luna ya pisada por el hombre es una marca decisiva en la transformación del Mundo Moderno en Contemporáneo.
(Imagen: www.kane3.es)

sábado, 29 de mayo de 2010

Prestación de servicios

Gracias, entre otras cosas, a la acelerada aplicación de las tecnologias de la comunicación a otras áreas, es que en la actualidad, en la mayor parte de los países con economías desarrolladas o emergentes, se vive una expansión sin precedentes de los servicios al grado de hacer depender el desarrollo económico de los más adelantados del crecimiento y fortaleza del también llamado tercer sector. Los servicios han de entenderse en dos sentidos, por un lado, por ejemplo en el sector público, son la atención a las necesidades básicas de los miembros de una sociedad. En tanto que las privadas serían las que se ocupan de la realización de actividades en favor o beneficio de terceros. Ambos aspectos cobran importancia en la medida en que la población requiere de la atención de más necesidades no sólo en cantidad sino en calidad, y la vida en las ciudades se va haciendo más sofisticada. Es así que, a diferencia del Mundo Moderno, el Contemporáneo es uno mediatizado, o para no emplear este término que se aplica en otro sentido, digamos que es intermediado, es decir, un mundo en donde el ciudadano no atiende, realiza o ejecuta, un buen número de acciones -cada día creciente- y, en su lugar, hay alguien quien a cambio de un pago, las lleva a cabo por él. Esto, como es fácil comprender, ha generado una serie de nuevas profesiones, empleos, usos de recursos -incluido el tiempo-, formas de relacionarse, métodos educativos y políticas tanto públicas como privadas, todo lo cual hace posible marcar una clara distinción entre este momento y el mundo de nuestros abuelos.


viernes, 28 de mayo de 2010

Bueno...bueno...??


Tengamos presente que por siglos hombres y mujeres se comunicaron, principal y fundamentalmente, en persona, cara a cara, y aunque la escritura, inventada desde la antigüedad, ha prestado un servicio inconmensurable a la comunicación, el ir y buscar a la persona con que se quería hablar siguió siendo por muchísimo tiempo el proceso normal; dígase lo mismo a pesar del desarrollo del correo y la telegrafía incluso. La imagen de un mundo comunicándose cara a cara, tomándose todo el tiempo del mundo y ubicándose en un espacio en particular, contrasta fuertemente con las facilidades y multiplicación de posibilidades que existen actualmente.
La telefonía móvil, que según la imagen que aquí vemos era sólo parte la ciencia-ficción y no de la más seria por cierto, se desarrolló entre 1940 (con la Segunda Guerra Mundial) y 1980 que es el año en que conoce su expansión masiva, y a partir de entonces, su evolución deja de conocer fronteras. La misma televisión hecha posible desde los años '50, hoy día, más que tener un uso restringido en el entretenimiento, es indispensable en otras actividades como las noticiosas. Y la Internet, iniciada dentro en un ámbito muy concreto, para los años ´80 se convertiría en el instrumento de comunicación más poderoso jamás pensado, que, entre otras cosas, hace posible que usted y yo estemos en este momento comunicándonos. Como pocos procesos, el de la comunicación y su desarrollo exponencial, han provocado que nuestra cultura sea ahora una muy diferente a la de hace apenas 60 o 70 años, es decir, el paso de lo Moderno a lo Contemporáneo se ha dado en menos de 100 años, lo cual, en la historia de la humanidad, es inédito.




jueves, 27 de mayo de 2010

Peace & Love


En los 60's, el romper con las ataduras e imposiciones sociales y políticas que regulaban la vida sexual de los jóvenes trajo consigo una mayor apertura hacia otras formas de relación y convivencia; de estas búsquedas de alternativas al American Way of Life, que se trataba de imponer como modelo de conducta universal, surgieron movimientos tan importantes como el de los Hippies. Porque se convirtió posteriormente en un "estilo" ornamental, comercial, que se podía asumir durante el fin de semana para después regresar a la vida "normal" del trabajo en la oficina, es que muchas veces, en estudios más serios, no se les toma en cuenta y sobretodo no se analizan las implicaciones que tuvo en el deslizamiento de la cultura Moderna a la Contemporánea. Precisamente por haber servido de conejillo de indias y haber pasado de un movimiento de protesta a una "moda" altamente rentable, es que podemos señalarlo como característico de este cambio.
A pesar de todo, con los Hippies creció la música populat a través de los conciertos y festivales (también rápidamente comercializados), el culto a las drogas como realidades alternas, el pacifismo, la consciencia ecológica, la juventud en sí misma como nuevo agente político, social y cultural, así como movimientos más violentos o radicales como el Mayo francés o el lamentable octubre del '68 en México.
Sin los Hippies y todo lo que los acompañó, es muy probable que los jóvenes de hoy día, que tratan de imitarlos a través de artículos de moda, no gozarían del amplio y generoso espacio en que se mueven y manifiestan actualmente.

miércoles, 26 de mayo de 2010

La revolución sexual












Dentro de los sucesos o acontecimientos que fueron llevando la cultura Moderna a un nuevo estadío o a su completa transformación, también de los años 60's, se encuentra la llamada Revolución Sexual con la que se marca una segunda etapa en los movimientos feministas y el amanecer de otros movimientos de reivindicación de las minorías, sumados, todos, a la lucha por los derechos civiles. Esta Revolución Sexual, que venía gestándose desde la Primera Guerra Mundial con la decisiva incorporación de las mujeres al plano laboral, tuvo especial impacto entre los grupos de jóvenes adolescentes de todo el mundo que rechanzando el comsumismo y bienestar material que les planteaba la sociedad como fin último, buscaron en la liberación o superación de las barreras tradcionales -la actividad sexual en primerísimo lugar- la creación de nuevas formas de producción, relación, diversión, entretenimiento. Aquí, dos imágenes típicas de la época, por un lado Barbarella, la máquina sexual de un futuro no muy lejano, encarnada en la actriz Jane Fonda, y por otro, Brigitte Bardot, por mucho tiempo ícono absoluto e indiscutible de la nueva y explícita sexualidad femenina. La liberación sexual de los 60's fue mucho más que un simple movimiento que buscaba el desenfreno de la actividad sexual, fue el cimiento necesario para un cambio total de actitud respecto a las mujeres (que continúa ganándose palmo a palmo) y otros grupos hasta entonces marginados, creando así el rostro de pluralidad que es sintomático de esta época. Así pues, aún y cuando falte mucho qué hacer en este terreno, fue por medio de esta clase de sucesos que nuestra cultura fue desarrollándose por rutas que hasta ese momento no se habían considerado o siquiera imaginado.
(Imágenes tomadas de:

martes, 25 de mayo de 2010

Fotos de la Bola


Ante la pobreza de exhibiciones relacionadas con el Bicentenario de la Independencia de México y del Centenario de la Revolución, las dos fechas del calendario nacional más importantes en los últimos100 años, da gusto encontrarse con una que, finalmente, atiende a este tema, me refiero a Hugo Brehme y la Revolución mexicana, presentada, desde el pasado 13 de mayo, en la antigua Fototeca de Nuevo León, hoy Centro de las Artes I.



Aunque algunas de las imágenes que Brehme tomó de la Revolución son muy conocidas y han sido ampliamente difundidas (i.e. los hermanos Zapata y sus esposas), ni su trabajo, ni la importancia de éste, se circunscriben a este tema, antes al contrario, tal y como se explica en una de los textos de sala, salir y trabajar en las calles junto a los combatientes y entre los escombros de la ciudad, parece haberle incomodado, y si lo hizo trabajando para Agustín Víctor Casasola y su agencia de fotografías de prensa, debió haber sido por no tener otra opción de trabajo en aquellos aciagos días (1910-1913) que vivía la capital del país.


La obra de Brehme, pues, es mucho más basta y forma parte del imaginario de nuestro país. Una de sus aportaciones más significativa a éste, quizás lo sean los dos libros que llegó a publicar, México pintoresco de 1923, considerado el primer libro de fotografía sobre nuestro país, y más adelante, en 1925, México, arquitectura, campo y pueblo, relevante para la creación imaginaria de esa unidad mágica entre arte y pueblo sobre la que se basó el nacionalismo cultural que desde entonces y hasta los 50’s se mantuvo en México; además de favorecer y mantener, claro está, la visión de un país folklórico en el extranjero.


Tres aspectos destaco de la exhibición. En primer lugar, el ojo de Brehme, un ojo bien entrenado para funcionar en la fotografía y dentro de esta, en particular, en la llamada pictorialista, cito por ejemplo a, J. Salazar, líder revolucionario, ca. 1912, Habitaciones en la casa colorada, ca. 1913, y Presos en San Juan de Ulúa, ca. 1914.


En segundo lugar, tal y como se dice en otro texto de sala, el haber echado mano del trucaje, o alteración consciente de las fotografías, a fin de conseguir la “composición” deseada, véase Villistas en la estación central, ca.1914, o Paisaje de Tabasco, ca. 1914. Entrecomillo composición porque aún y cuando esa hubiera sido la intención del fotógrafo, a otro nivel, hay una intervención ideológica con este tipo de acciones, lo que pone a estos trabajos de Brehme en el centro de la discusión sobre el documentalismo.


Por último destaco, entre muchos otros valores que tienen estas imágenes, la visión que nos ofrecen de una ciudad de México que si reconocemos es más por los nombres de calles y sitios que por su perfil urbano, y no es que se trate de una ciudad en medio de los desechos materiales dejados por los enfrentamientos, sino de una ciudad aún provinciana, en crecimiento forzado. En este sentido no puede menos que asombrarnos lo que se ha logrado en estos 100 años.


Porque es importante para el correcto aprecio de la muestra aclaro lo que significa impresión giclée, que no es otra cosa que la impresión por inyección de tinta. En este caso la cédula reza que se trata de impresión giclée de un original de plata sobre gelatina, o sea que estas imágenes se obtuvieron de fotografías vulgo blanco y negro y después se volvieron a imprimir para esta muestra, ¿por qué entonces son “color” sepia? Desconozco la razón para proceder de esta manera a no ser que se quiera dar un aire, un Look, de respetable antigüedad; lo malo es que al imprimirlas así la mayor parte de ellas acabaron estando, cual más cual menos, coloradas.


Un último apunte. Entiendo el recorte presupuestal y la racionalización de presupuestos en el Centro de las Artes, pero no creo que esto justifique el seguir con la tendencia de museografiar las exposiciones en penumbras o que para llenar el espacio se recurra, sin sentido, a impresiones de mayor dimensión que lo único que hacen es replicar a las originales.


Con todo, no cabe duda que presentar este tipo de muestra contribuye a la formación de una cultura fotográfica en una ciudad como la nuestra, tan necesitada de ella.

Publicado orignalmente en Milenio Diario



lunes, 24 de mayo de 2010

El cambio


La sociedad que privilegia lo virtual sobre lo material, no nace ahora, es el resultado de un proceso muy complejo en el que intervienen y se entrecruzan un sinúmero de variables desde hace un buen tiempo. Me gusta pensar en los años 60's como un buen momento de inflexión: hacía por lo menos 10 años que había concluido la Segunda Guerra Mundial y la mayoría de los paìses se encontraba en un período de crecimiento. A pesar de ello, otros conflictos regionales iban llenando la escena internacional (i.e. Viet Nam, sudeste asiático, centro América) y con ellos la llamada Guerra Fría. La carrera espacial, el asesinato del presidente Kennedy, la lucha por los derechos civiles, y la crisis de los misiles en Cuba, son otros tantos eventos que, desde los Etados Unidos, afectaban al resto del mundo sin llegar a comprender que estos eran los primeros efectos de la globalización. Atrás quedan los esforzados años 50's, el horror de la guerra nuclear, el optimismo en la fuerza -moral, económica, política, militar- de Occidente, la unidad de los países expresada a través de la ONU, y una forma de vida basada en el consumo sin límite de bienes y servicios. Los 60's nos harían ver el difícil camino y el alto precio que habría que pagar para poder conseguir todo esto y lo inútil que resultó si quiera intentar conseguirlo. El despertar del "sueño americano" fue el primer síntoma de la que la cultura empezaba a mudar de Moderna a Contemporánea.
(Imagen tomada de: www.img,photobucket.com)

domingo, 23 de mayo de 2010

Evanescencia

Ayer apuntaba que una característica de la cultura contemporánea es que permite la convivencia de tipos y objetos de arte provenientes de diferentes e incluso concepciones opuestas sobre qué es el arte. Situación que puede darse puesto que existen los objetos de uno y otro extremo (pinturas y frases en la pared por ejemplo), es decir puedo comparar entre uno y otro objeto su materialidad y la forma en que expresa las ideas que les dieron origen. ¿Pero qué sucede cuando no hay objeto? Es decir, quizás una de las tendencias más claras en la cultura contemporánea sea la evanescencia misma del objeto de arte, su inexistencia física, su sola presencia virtual. Tómese como ejemplo el trabajo que aquí se presenta, First Ligth de Paul Chen (Hong Kong, 1983) [así es el título de la pieza] un finísimo trabajo en base a la proyección de luces, sombras y programas computacionales que se adaptan a la superficie y condiciones que se le asignen (aquí vemos su instalación durante la Bienal del Museo Withney del 2006), alterando el espacio y la percepción del sitio y de la pieza, pieza que como se comprenderá, no existe en realidad, desaparece tan pronto se encienden las luces de la sala y se apagan los proyectores. ¿Qué clase de cultura es esta que privilegia lo virtual sobre lo material?
(Imagen tomada de: www.whitney.org)

sábado, 22 de mayo de 2010

Arte y Artes

You Have not Ninth of May! 2008

A fin de concretar el tema que hemos venido desarrollando esta semana, digamos, primeramente, que una de las características de la cultura contemporánea es que permite la convivencia -no podría decir si es sana o no- de distintas y hasta antagónicas concepciones respecto a cuestiones como qué es el arte, qué es un objeto de arte, para qué funciona el arte, etc. Por ejemplo, una productora como Julieta Aranda (Cd. de México 1975), co-fundadora del boletín electrónico e-flux de gran popularidad e influencia, autora de la pieza de arriba, concibe parte de su quehacer como una tarea íntimamente ligada a la creación o generación y difusión de información. Obviamente esta aproximación, a su vez, depende de un concepto particular del objeto de arte y de su ubicación y utilidad dentro de la sociedad. A esta manera de entender y de proceder, le acompañan, en tiempo y espacio, exhibiciones de pintura y escultura ya no digamos de esta época sino de siglos anteriores que siguen apreciándose como la quintaescencia del arte, el top de la cultura (por lo general se omite decir de la cultura de quién o de dónde, pues se cree que, además de que sólo hay UNA cultura, todos tienen la obligación de saber que se habla de esa y únicamente de ESA cultura). Esta simultaneidad "pacífica" de visiones, que puede verse como un signo de tolerancia y enriquecimiento, es una muestra de qué clase de características tiene la cultura de estos tiempos, aunque también es cierto que, tarde o temprano, provoca el inevitable choque -simbólico e incluso real- entre los defensores o fanáticos que cada visión tiene, lo cual también es un ejemplo de cómo es esta cultura.
(Imagen: www.impakt.nl)

viernes, 21 de mayo de 2010

El siguiente


Si la obra de Bourgeois sirvió, entre otras, para empezar a construir o modificar la cultura contemporánea como relevo del Mundo Moderno, el trabajo del Hindú Anish Kapoor (Bombay, India, 1954), debe ser señalado, sin duda, como ejemplo claro de pertenecer ya a otro gusto, otro aprecio, otra expectativa respecto al "arte". Si ponemos atención, veremos que los trabajos que hemos estado presentando como muestras de la cultura contemporánea, desde Annette Messager hasta el Cloud Gate (Chicago, 2004) que aquí observamos, pasando por Lozano-Hemmer, no sólo han modificado su escala, incluido materiales diversos en su construcción, y requerido de la participación de un equipo para la puesta en marcha de su exhibición, sino más importante aún para lo que estamos tratando, han creado una relación distinta con el espectador; ya sea en la plaza pública o en las salas de museos o centros cultrales, la obra del productor contemporáneo exige, inventa, como la Modernidad también lo hizo, un público que ya no es ni el connosieur, ni el indiferente, ni el que aspira a entender, es un nuevo espectador, tan nuevo como la cultura con que interactúa.

jueves, 20 de mayo de 2010

In Between


Hemos querido ocuparnos en estas últimas entregas de las obras que, a nuestro juicio, ejemplifican algunos de los cambios que muestra el mundo contemporáneo respecto a su inmediato anterior o Mundo Moderno. Mencionamos también, que este pase de uno a otro periodo no es por todos percibido como una alteración o modificación, sino que cuando mucho hay una queja porque las cosas ya no son como antes. Parte de la dificultad que encierra esta consciencia del cambio se debe a que no hay principio ni un final; la historia, el devenir, no es como una rebanada de pastel en la que defines claramente de dónde a dónde abarca la porción que será cortada. Sí hay ciertos antecedentes o muescas que puedes identficar como anuncios de que el cambio estaba cerca o ya se estaba llevando a cabo. Este sería el caso de la obra de Louis Bourgeois (París, Francia, 1911). Maman, que aquí vemos en la versión del 2005 fuera de la National Gallery de Canadá (también conocida como Spider en distintas versiones desde 1996), representa una de esas señales que aún perteneciendo a un momento que ya estaba pasando, tuvo -tiene- tanta fuerza que, gracias a ella, se pudo empezar a levantar el momento que estamos viviendo.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Un paso adelante


Este lunes presentamos la instalación de Boltanski en el Armory de Park Avenue, ayer, a través de la obra de Juan José Herrera, hablamos de una nueva cultura, o mejor aún, de un nuevo estadio en la cultura contemporánea que por definición es global. La imagen que acompaña estas líneas, Body Movies, es obra de Rafael Lozano-Hemmer (Cd. de México, 1967), una sofisticada instalación dispuesta en Hong Kong, China, en el 2007 (aunque ya se había presentado desde el 2001 en otros lugares). Fotografías, una plaza pública, interfases para captar y repetir el movimiento, proyectores, público nutrido y programas computacionales, son sólo algunos de los elementos que intervienen en esta pieza, que tarde o temprano termina por desvanecerse y, con suerte, permancer en la memoria de quienes tuvieron la suerte de conocerla e interactuar con ella. Es claro que estamos frente a un tipo de manifestación que ya no pertenece a las formas de la Modernidad, ni a su concepto de obra de arte. En este sentido, productores como Boltanski, Messeguer o Lozano-Hemmer han dado un paso adelante en cuanto al "arte" de nuestros tiempos, pero también Herrera, toda proporción guardada, a su manera, hace su contribución pero a la "desaparición del arte" en el mundo contemporáneo. Entre una y otra postura, van creciendo nuevas manifestaciones para una sociedad igualmente transformada y no todos estamos atentos a estos cambios.

martes, 18 de mayo de 2010

Los Panzer


El Centro de las Artes I, antigua Cineteca-Fototeca, en su planta alta, presenta desde el pasado día 6, la muestra Personajes en crisis de Juan José Herrera.


Empezaré por decir que la exhibición aunque me parece dispareja, es importante y hasta interesante, pero no por las razones que se han dado desde que se anunció, ni las que se pudieran creer. El anteponer supuestos prejuicios a cualquier valor que puedan tener estos u otros trabajos, no es más que un querer blindarse —con unos Panzer— de cualquier crítica, pues todo lo que se diga en su contra servirá para corroborar que sí existen prejuicios, posiciones retrógradas, e ignorancias malintencionadas ¿De qué tipo de obra estamos hablando? Desnudos masculinos y, estos los más lejanos posible de ciertos cánones de belleza. No quisiera detenerme en este punto, sólo aclaro que me parece que a nadie escandaliza, hoy día, un desnudo sea masculino o femenino; que los personajes que han sido fotografiados por Juan José Herrera, podrán estar en crisis, pero tampoco inquietan a nadie; no parecen esculturas del periodo clásico, es verdad, pero basta con mirar a nuestro derredor para comprobar que a diario vemos más cuerpos como los retratados que a Apolos, Hércules o Jupiters; que siempre habrá quien quiera ver esta o cualquier otra muestra con morbo, no hay duda, aún y cuando estuvieran totalmente vestidos los (las) modelos, pero eso no debería distraernos ni ser el centro de los comentarios que se hacen sobre la exposición.


A mí, en lo personal, hay dos aspectos que me preocupan respecto a lo que se presenta. En primer lugar, es claro que estos trabajos, reflejan o mejor aún, son producto, surgen, de una postura que sostiene Herrera frente a lo que llamamos arte. Postura que tiene que ver sí con el derrocamiento de los cánones, en este caso del arte y de la fotografía; sí con la exploración de otras dimensiones estéticas no favorecidas por occidente; sí con la concentración en el mensaje sobre la factura de la imagen; pero hay algo más, algo con una profundidad diferente y que ya no depende de Herrera, sino que simplemente pertenece a este momento. Al fotografiar, al expresarse de esta manera, Herrera pone en evidencia, no el deterioro de los valores de la Modernidad, no la erosión que han sufrido las instituciones, sino más bien las bases sobre las cuales se está construyendo la nueva cultura, o si lo prefieren la siguiente etapa de la cultura contemporánea. En este sentido, sin ser original, me parece paradigmática la serie que dedica a las composiciones con animales disecados. Las actitudes, la iluminación, las locaciones, incluso las etiquetas colgando de los animales o las ruedas para moverlos, son parte de esta nueva cultura que está creciendo y enraizando ante nosotros.


A pesar de ello, creo que este aspecto aún no está del todo comprendido o asumido, pues mucho, no de la obra, sino de la exhibición en sí todavía posee un carácter trasgresor o de impuesta innovación que en nada favorece, ahora sí, a la obra. Me refiero concretamente a la museografía, o más bien a la ausencia de museografía y los colores de las mamparas. Creo que deberíamos ser conscientes de que hasta la trasgresión tiene un límite y que al traspasarlo se abren las puertas al caos. Lo mismo podría decir de la selección de obra; no toda, por el simple hecho de ser desnudo masculino, debía ser mostrada en una muestra oficial como acaba siendo esta, no por otra cosa sino por mala (aunque quizás el adjetivo ya no sea operante).


Un último comentario. Es cierto que no se acostumbra ver desnudo masculino en fotografía y menos con estas características, el presentador de la muestra hace una relación de los escasos productores que en México han abordado el tema, nómina que se remonta al siglo XIX. Más allá de cualquier actitud o postura a favor o en contra, creo que, entre otros puntos, debiéramos preguntarnos por qué es un género tan poco frecuentado, qué hay en él que ha provocado que no se cultive como el femenino. Visitar esta exposición, verla con cuidado y atención, tratar de encontrar las claves que nos den respuesta a esta pregunta u otras cuestiones, puede resultar un mejor ejercicio que el preocuparnos por si están gordos o no los retratados.



(Publicado orginalmente en Milenio Diario)
(Imagen tomada de: marcarfoto.blogspot.com)
(Ver también: artes2010.wordpress.com

lunes, 17 de mayo de 2010

Instalación


Ayer mismo hicimos mención a esta pieza, una nueva instalación del productor francés Christian Boltanski (París, Francia, 1944), No Man's Land es el nombre que lleva y es, hasta el momento, la más grande que haya montado en los Estados Unidos. En la imagen, dos de los elementos de que está hecha la obra, por una parte una pila enorme de ropa vieja, y por otra estas placas de metal con identificaciones númericas y nominales. Además, el monotono e interminable sonido del latido del corazón. Se encuentra expuesta en un nuevo sitio dedicado, precisamente, a albergar este tipo de obra, la Park Avenue Armory, una gigantesca bodega construida por el ejercito norteamericano a mediados del siglo XIX, restaurada y adapatada para cumplir con estas funciones y aunque venía trabajando desde el 2007, es hasta ahora que logra resonancia internacional.

domingo, 16 de mayo de 2010

Armonizando

Paradise Now #24. 2009

Es domingo y todo debiera ser posible este día o estar permitido. De ahí que sólo largemos unas cuantas palabras sobre la imagen que aquí aparece. Se trata de una pieza tomada del conjunto intitulado Neon Paradise del fotógrafo alemán Peter Bialobrzeski (Wolfsburg, Alemania, 1961). Lejos de denunciar o hacer evidente el deterioro de la naturaleza por parte de la obra humana, Bialobrzeski crea estas exóticas imágenes en las que lo suntuoso de la naturaleza con sus chillantes colores, brillos y fosfrescencias, convive en perfecta armonía con el artificial y fantasmagórico neón de las grandes ciudades. Un proyecto que tiene a la ciudad de Shanghai, China, y su explosivo crecimiento urbano, como modelo para estos trabajos.

sábado, 15 de mayo de 2010

¿Máscara o marca?

Justin. 2009


Mencionamos en otra entrega que una de las escasas ventajas que puede traer consigo la globalización es el permitirnos acceder de manera expedita al conocimiento de hechos, personas o trabajos que de otra manera serían casi inaccesibles; en nuestro caso de cómo, en otras latitudes, se trabaja con la imagen fotográfica. En esta ocasión presentamos una muestra del proyecto de Owen Leong (Sydney, Australia, 1979) intitulado Birthmark. Inspirado en la migración anual de las mariposas nocturnas Bogong, una especie nativa respetada y admirada por los aborígenes y ahora en general por los habitantes de Sydney; Leong, descendiente de asiáticos, decidió trabajar con chicos con antecedentes similares a los suyos y crear en ellos estas máscaras o señales que han de llevar como parte de rituales de iniciación en donde por última vez estarán en contacto impoluto con la naturaleza. Sus "marcas" de nacimiento, conforme crezcan, irán desapareciendo, regresando sólo eventualmente como lo hacen las mariposas Bogong. Como se ve, son otras fuentes, otros motivos, otros resultados los que llevan a productores como Leong a valerse de la fotografía.

viernes, 14 de mayo de 2010

La vida de los objetos


¿Cuántas veces no abrimos la envoltura, la caja, el empaque, en que vienen protegidos los objetos que adquirimos e inmediatamente después botamos lo que creemos es ya inservible o que simplemente cumplió ya con su función? Esos objetos, precisamente, son los que rescata y fotografía Sinje Dillenkofer (Neustadt, Alemania, 1959- ); con la colección que ha creado ha dado vida a un bello e interesante proyecto, Cases, que ahora toma la forma de un libro. La imagen que aquí vemos, Case 81, 2010, es una caja de cartón y madera diseñada para transportar aparatos de medición y prueba, fue producida industrialmente y por tanto en serie, allá por los años '50. Las formas más abstractas, bizarras y poéticas surgen de este acercamiento de la fotógrafa alemana que logra, gracias a la curiosidad y aprecio por lo que nos rodea, más una consciencia muy aguzada sobre la sociedad de consumo, darle nueva vida a los objetos que de otra manera hubieran desaparecido de la memoria de nuestra sociedad; por medio de esta otra vida, de la fotografía, no sólo los volvemos a apreciar, sino que su imagen se convierte en una obra más que se suma al acervo de objetos simbólicos, significantes, del mundo contemporáneo.
(Imagen tomada de www.zf.com)

jueves, 13 de mayo de 2010

El devenir como tema


Es verdad que sabemos del paso del tiempo por múltiples señales que recibimos del medio ambiente así como de nuestro propio cuerpo y mente; vemos sus efectos y sabemos de lo inexorable de su paso, pero ¿su percepción es similar en todos los casos; su "tiempo" es siempre el mismo?, ¿es posible "ver" el paso del tiempo y sus efectos? Estas son algunas de las preguntas que nos planteamos frente a un proyecto como al que pertenece la imagen que ahora presentamos, Secuencias temporales de Ignasi Aballi (Barcelona, 1958- ) a través del cual busca el registro y exposición de los pasos del tiempo, ya las secuencias muy cortas, que nos dejan la sensación de un tiempo acelerado, ya las más largas en las que parece que incluso el tiempo se ha detenido. Son estos temas, puestos al descubierto por la fotgrafía, los que más adelante retomarán otros medios para hacer su propia obra, pensemos, por ejemplo, en los preciosistas y casi inmóviles videos de Bill Viola (1951- ), las instalaciones móviles de Rebeca Horn (1944- ), o las de Annette Messager (1943- ) que explorarn desde diferentes perspectivas el movimiento y por su intermedio los sucesos temporales, es decir, el devenir.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Conocimiento global

New Culture Needs More, 2009-20010

La tendencia que vivimos hacia la occidentalización generalizada o globalización, ha traido consigo uno que otro aspecto positivo, entre los que se encuentra, a no dudar, el haber abierto países, culturas, comunidades, que de otra manera, posiblemente, continuarían siendo inaccesibles para muchos de nosotros. Tal es el caso de China, y en especial de los productores de aquel país que día a día ganan espacio y reconocimiento mundial. Aquí presentamos una imagen del proyecto Art of Camouflage de Liu Bolin (Shandong, 1973-). La fotografía para este productor, como para muchos otros, es sólo el medio a través del cual se puede guardar registro de algo más, en este caso de los performances que lleva a cabo mimetizándose en distintos ambientes y actuando como escultura viviente. Parte del interés de conocer a estos productores chinos se encuentra en ver la manera en que han logrado integrar su propia tradición con los valores y expectativas que se tienen en Occidente. Gracias pues a esta apertura, tenemos acceso a un conocimiento general o más amplio de los usos y recursos de la fotografía en practicamente todo el mundo.

martes, 11 de mayo de 2010

Con nombre de Internet

Casino, 2005

No creo ofender a nadie si con este título aludo a la más reciente exposición del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, MARCO, la de Annette Messager, inaugurada el pasado 30 de abril. Estoy consciente del error ortográfico que cometo al tomar el apellido de la artista por Messenger, lo cual poco importa para mi propósito pues la idea es hacer un juego de palabras y con él aludir a la posibilidad que el día de mañana, sino es que ya existe, veamos gente llamarse Yahoo, GMail, Apple, Interfaz, o Windows, como se bromea con nombres como el de Anivdelarev, Comotú o Díadelaindep.


La idea de tomar el nombre de Messager y llevarlo al Internet no es tan absurda como puede parecer de inicio, y no lo es porque la obra de esta productora pertenecen más a ese mundo, es decir, al mundo de este momento, que a la escena del arte de por ejemplo hace medio siglo e incluso de principios del XXI, aún y cuando trabajos expuestos en esta ocasión pertenezcan, cronológicamente, a aquellos años.


He empleado, pues, la idea del Internet como un medio para acercarnos a estos trabajos, los cuales están elaborados bajo un lenguaje y una dimensión a la que no estamos habituados. La obra de Annette Messager, como la de muchos otros productores contemporáneos, está hecha de la historia del arte, de sus imágenes, y de éstas con otras miles tomadas de los medios de comunicación masiva, de la prensa, las revistas, el cine, la literatura, la televisión. La mezcla de todas estas imágenes, que siempre son referencias, citas, guiños, paráfrasis e incuso hurtos, ya sea individualmente, como conjunto, como producto de injertos o hibridaciones, se encuentra al alcance de todos en Internet, el Internet se ha convertido en la memoria universal de los humanos, es nuestro depósito sin fondo de sueños, fantasías, temores, alucinaciones, conocimientos, pasiones, deseos, declaraciones, noticias y todo lo demás que se le esté anexando en este mismo momento (en otra época quizás se hubiera hablando del inconsciente colectivo).


El asociar el trabajo de esta productora con el o los de otros, con situaciones concretas, con recuerdos personales e incluso con sensaciones y/o sueños e ilusiones, lejos de demeritarlo lo sitúan, precisamente, dentro de la órbita a que pertenece; es esta clase de asociaciones lo que permite comunicarse con la obra, es decir, a partir de una subjetividad compartida (lo intersubjetivo) resulta posible la comprensión, la aprehensión de lo que nos presenta. Por ejemplo, una obra tan sofisticada y rica visualmente hablando, como lo es Casino, 2005, se vuelve próxima cuando sabemos que Messeger estaba pensando en Pinocho y en él como una alegoría de los artistas. Porque conocemos la historia de Pinocho y tenemos una idea sobre lo que es ser artista, podemos acercarnos a la pieza no como algo extraño o caprichoso, sino como un mensaje que hay que interpretar, comprender, compartir.


Agrego un par más de observaciones. Aunque puedan existir referencias concretas, semejanzas ciertas, imágenes claras, no hay un contenido preciso para estas obras, es decir no es posible preguntar qué quieren decir, porque la respuesta depende de cada uno, de encontrar en la propia subjetividad las claves para su comprensión o, mejor aún, para dialogar con en ellas.


Así como no hay un contenido univoco para estas piezas tampoco les quedan calificativos como bonito o feo, que son dimensiones estéticas, por el contrario, estos trabajos se mueven en dirección del episteme, o sea, de ser formas de conocimiento, ya como interpretaciones sensibles del mundo ya como conocimiento de la propia subjetividad y su intervención en la percepción de ese mundo.


No puedo dejar estas líneas sin antes hacer público mi reconocimiento al personal del MARCO que ha hecho posible la instalación y correcto funcionamiento de esta exposición. Con piezas tan complicadas y demandantes, la verdad es que se trata de una demostración plena de la capacidad técnica y museística que puede desplegar la institución. Ojalá tuviéramos más muestra como esta en la ciudad.
(Imagen tomada de www.southbankcentre.co.uk)
(Publicado originalmente en Milenio Diario)

lunes, 10 de mayo de 2010

La imagen y el documento


Interesante sin lugar a dudas es el trabajo desarrollado por Patricia Esquivias (Caracas,Venezuela, 1979- ). En la pieza que aquí se presenta, The future was when? 2009, que es parte de un proyecto mayor, plantea un paralelismo entre su propia obra y la de Susan Brown, una artista que estuvo trabajando en la restauración de los mosaicos del subterráneo de Nueva York sin permiso, ilegalmente, hasta obtener oficialmente el encargo. La obra de Esquivias no sólo recoge las imágenes de los pasillos y piso del Metro antes y después de la intervención de Brown, sino que añade otro tipo de documentos que fortalecen la narración de este episodio. Lo anterior quiere decir que la imagen fotográfica es concebida al mismo nivel que cualquier otro testimonio, escrito o visual, que forme parte de un mismo proyecto. De esta manera se "aplana" el discurso hegemónico que tuvo, tiene, la imagen como medio ideal en la transmisión o comunicación de información objetiva.
(Imagen tomada de www.murraguy.com)

domingo, 9 de mayo de 2010

Contrastes


Entre las muchas contradicciones que heredamos del siglo XX se encuentra el que fue un siglo que lo destruyó todo (guerras sin fin, la marcha incesante del "progreso", el desprecio a la naturaleza, etc.), pero también que lo conservó todo (como nunca en la historia se abrieron o crearon museos, centros culturales, archivos, bibliotecas, salas de concierto, etc.). Esta situación ha provocado que nos acostumbremos a vivir en medio de contrastes producidos entre el pasado y el presente, e incluso en algunas ocasiones, con el futuro, contrastes que se prestan a la perfección para que la fotografía los haga evidentes, los denuncie o simplemente nos llame la atención sobre ellos. En este sentido hay que apreciar el trabajo de Robert Polidori  (Quebec, Canadá, 1951- ), en particular su serie sobre los trabajos de restauración del palacio de Versalles iniciada en 1980 y continuada hasta el presente. En la imagen que aparece aquí, Gran sala de Madame Victoria, 2005, se aprecia el fino trabajo de yesería y las molduras de madera que proceden del siglo XVIII, y las instalaciones eléctricas y la cámara de seguridad. El interesante trabajo de Polidori, logra ese difícil equilibrio entre lo nuevo y lo antiguo, en el que la sutileza de la imagen da paso a la interpretación que mejor se ajuste a la visión del espectador, denuncia o "naturaleza muerta". Trabajos como este permiten asegurar el lugar de la fotografía dentro de las manifestaciones simbólicas de la cultura contemporánea.
(Imagen: www.artenet.com)

sábado, 8 de mayo de 2010

Mirar y volver a mirar


Es innevitable ver este cuarto de Jesse James en Cimarrón, Nuevo México, y no pensar en la humilde habitación de van Gogh. Como en el caso del holandés, Raïsa Venables (EUA, 1977- ), autora de esta imagen, se ha visto en la necesidad de representar la percepción de este espacio de una manera que no corresponde a la visión "normal", ortogonal, no porque crea que de esta manera es, o así lo perciba ella naturalmente, sino más bien porque al verlo de esta forma se entiende con mayor claridad -¿eficientemente?- lo que ahí ha quedado encerrado para siempre, lo que ha significado para sus huéspedes y todo lo que puede simbolizar para nosotros el mirarlo ahora a través de una fotografía.
¿Cuántas veces no nos ha sucedido que al volver a mirar a una persona, una pintura, un paisaje, un objeto, este nos parece o más atractivo o más repugnante, según sea el caso, que cuando lo vimos por vez primera; o por el contrario, cuántas veces no hemos tenido la sensación de ya haber visto algo aún y cuando estemos seguros de que nos era desconocido, el famoso deja vous? Estas son algunas de las preguntas que podemos plantearnos ante estos trabajos, la distorcionada representación del espacio corresponde a esa segunda mirada que nos lleva a considerar lo observado bajo otra "óptica", otra "dimensión", otra "perspectiva". La soledad de las habitaciones que recrea Venables únicamente acentúan la idea de reconciliarnos a solas con nuestra propia percepción.
(Imagen tomada de http://raisavenables.com)

viernes, 7 de mayo de 2010

El mundo es una imagen

Tour para ver. 2008

El trabajo que viene realizando el finlandés Miklos Gaál (Espoo,1974-) es una exploración metódica sobre la naturaleza subjetiva de toda experiencia, más aún la visual dependiente de tal multiplicidad de variables que la convirten en eventos únicos e irrepetibles. Obras como la que aquí presentamos se adentran en estas ideas, así como en la expuesta por la Sontag hace tanto tiempo y que indica cómo es que la fotografía convirtió al mundo en una imagen para el álbum familiar; aquí, Gaál da un paso adelante y, primero, recrea el mundo físico provocando aquellas escenas en las que está interesado, y luego, fotografíándolas, logrando así una imagen de otra imagen (no es ninguna casualidad el título que lleva este trabajo). ¿Cuál es la experiencia real?, ¿en que se diferencian la experiencia que conlleva la percepción del mundo, la de la maqueta y la de la fotografía; son de distinta naturaleza?, ¿quién vive una de estas experiencias despreciará las otras o una elimina a la otra y esta a su vez a la otra? Como si estuviéramos en una casa de los espejos las imágenes creadas por este joven fotógrafo nos advierten de esta repetición de imágenes que en esta época se precipita al infinito.

jueves, 6 de mayo de 2010

El deterioro urbano


La fotografía contemporánea, consciente de sus limitaciones, ambigüedades, falta de definición y de la polémica que desata en varios frentes, se vale de su propia crítica, para mostrar, para testimoniar, para documentar, pero ya no en función de la sola imagen y lo que ella pueda o no llegar a significar, sino más bien como resultado de una serie de pasos, acercamientos, cuestionamientos, reflexiones, que constituyen un proyecto completo. Tal es el caso de la obra de Camilo José Vergara (Santiago de Chile 1944- ) uno de los fotógrafos más serios y respetados en la escena norteamericana. Entre sus trabajos más importantes destaca la documentación que ha ido levantando a lo largo del tiempo sobre el deterioro urbano y cómo es que otrora zonas de importancia para la ciudad, acaban convirtiéndose en otros tantos guetos, con el consiguiente empobrecimiento urbano, pero también con amplios y profundos efectos en los habitantes y usuarios de estas zonas. En la imagen, un barrio de Chicago (2007).
(Imagen tomada de www.americansuburbx.com/)

miércoles, 5 de mayo de 2010

La sociedad contemporánea


Podría parecer un contrasentido afirmar que nada nos parece más extraño y ajeno en este momento que la misma sociedad en que vivimos; los fenómenos asociados a la globalización u occidentalización universal, más la instantaneidad en las comunicaciones, por las transformaciones que implican, nos llevan a desconocer lo que en un momento dado supusimos como algo cierto por conocido. La fotografía, al convertirse en la mirada planetaria ha contribuido, simultáneamente, al mantenimiento o exposición de lo que queda de ciertos rasgos identitarios y a la homologación de toda individualidad en favor de un tipo generalizado de apariencia, vida, experiencia. Entre lo primero podemos encontrarnos con imágenes como las de Araminta de Clermont (Londres, 1971- ), fotógrafa de SudAfrica, interesada en preservar los signos externos de los ritos de iniciación que por lo menos en Ciudad del Cabo, continúan efectuándose, tal y como lo vemos en la imagen que aquí incluimos, Nazreen. Pelikan Park; de la serie de chicas sudafricanas vestidas pomposamente para sus bailes de graduación, aún y cuando para ello, haya significado un sacrificio para la familia. Un ritual que de alguna manera nos resulta conocido.
(Imagen tomada de www.michaelhoppengallery.com)

martes, 4 de mayo de 2010

Rodolfo Ríos


Hay un párrafo en el texto de sala con que abre la exposición Rodolfo Ríos, maestro del color, en la Pinacoteca de Nuevo León, en el que se lee que al honrar se honra —cito de memoria— y que una ciudad que honra a sus artistas es una ciudad que valora la cultura, etc. De aquí que todos estemos de plácemes por este más que merecido homenaje al maestro Ríos.

Las líneas que siguen, que se suman a lo que ya he dicho sobre el pintor en otras ocasiones, no son más que un par de anotaciones con las que se podría empezar a elaborar la relectura de un quehacer que se extiende por más de 5 décadas. Antes de iniciar, sobrayo lo que ya se apunta en el mencionado texto de sala. La feliz coincidencia ¬—y quiero pensar que así lo fue para Ríos— de que este homenaje se lleve a cabo en las mismas instalaciones en donde, en 1948, fue por primera vez intrigado, seducido, por la pintura, al grado de convertirse en uno de los alumnos de Carmen Cortés, es decir, uno de aquellos jóvenes que dieron vida y continuidad al mítico Taller de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León.
Algo que no deja de inquietarme desde que visité la exposición, es la insistencia en ver en la obra de Ríos referencias o influencias: que si expresionismo, que si muralismo, que si fauvismo. Insistencia lo mismo en los textos que se han escrito sobre el maestro (entre los que me incluyo), como, incluso, en su misma obra, pues hay algo en ella que constantemente nos está llamado a hermanarla con las escuelas o tendencias que he mencionado. No obstante, ahora ya no estoy muy seguro de que este aspecto tenga tanto peso en su quehacer o en su correcta apreciación y valoración.
Ni expresionista alemán, ni admirador de Siqueiros, ni siquiera semejante a Mardonio Magaña o Abraham Ángel. Rodolfo Ríos no se parece a nadie, y su trabajo está, más bien, para ser estudiado desde la otra orilla, para ver en dónde es que ha influenciado. La pintura de Ríos es la del hombre del noreste, vecino de esta ciudad, asombrado por la modernidad de la Industria, de la ciudad y su crecimiento; representa el tránsito entre dos oficios, uno del pasado, la carpintería, el otro de la Modernidad, la pintura. De la tensión que se genera entre estos polos, ciudad-campo, carpintería-pintura, pasado-presente, industria-artesanado, surge su obra que se nutre no del expresionismo ni de las clases post-impresionistas de la Cortés, sino del ambiente que esta sociedad fue creando, ¿cómo explicar entonces, si tan atento estuviera a los movimientos internacionales, obras como su Al fin carpintero de 1969, o su casto Desnudo de 1988?
Un segundo aspecto que hay que abordar con cuidado porque en buena parte es responsable de las observaciones anteriores, es la técnica con que Ríos pinta, o mejor dicho, la forma en que lleva hasta la superficie o emplasta en ella el pigmento. El empleo de grandes y gruesas pinceladas denuncian el movimiento del trazo (lo cual es casi inevitable), la suma de una y otra y otra de estas pinceladas en distintas áreas de la tela, da por resultado, crea la apariencia de movimiento, pero como este no es intencional, parece ser extático, arrebatado y hasta desconsiderado.
A cada una de estas generosas y amplias pinceladas, se le superpone una de otro color o tonalidad para posteriormente levantarla o rasparla con espátula, de tal suerte que se crea una especie de combinación cromática no mezclada, como sería de esperar, sino matérica, formada por el color sobre el color, sobre el color, sobre la superficie. Esta particular forma de trabajar (que no creo haber visto en otra parte) aplicada mediante el gesto y las pinceladas que ya se mencionaron, es la responsable del aspecto “terroso”, “pétreo” que posee la pintura de Ríos.
Repito una vez más que aplaudo el que a un maestro como lo ha sido Rodolfo Ríos se le rinda homenaje en este momento, pero creo que de poco le servirá ya, más importante puede ser y con ello de verdad preservar su nombre y obra para las futuras generaciones, la edición de una amplia monografía, que también de cuenta de su trabajo en la acuarela y originales sobre papel, así como de su escultura, con ello nos aseguraríamos, entonces sí, de tener Ríos por siempre.
(Publicado originalmente por Milenio Diario)

lunes, 3 de mayo de 2010

Eros


A pesar de todos los cambios, de las alteraciones que se han gestado y se siguen dando en la práctica de la fotografía, inlcuso en nuestra manera de pensar y entenderla, en un buen número de imágenes que se continúan obteniendo por su intermedio aún permanece la misma magia que hace más de 150 años cuando se estaba dando a conocer el implemento de Daguerre. Iniciamos esta semana dedicándola, precisamente, a esas imágenes que se aferran a demostrar que la fotografía es algo mucho más que las imágenes que se obtienen gracias al teléfono móvil o que circulan por las redes sociales del Internet. Productores como el italiano Bruno Cattani (1964- ) de quien aquí presentamos una fotografía de su serie Eros, nos hacen entender que a pesar de creer que el mundo se reduce a una imagen, aún nos queda por observar todo un mundo que sólo se desvela por trabajos como el de él.
(Imagen tomada de www.brunocattani.it)

domingo, 2 de mayo de 2010

Conclusión


Las dos últimas semanas hemos hecho una serie de apuntes respecto a dos temas y su interrelación, por una parte hemos nos hemos referido a la fotografía de aficionados como una práctica si no opuesta, si bastante diferenciada, de la llamada "profesional", sus características, motivaciones, intenciones, etc. Y, por otra, señalamos la manera en que esta práctica se ha visto profundamente alterada por el desarrollo tecnológico de las cámaras digitales que prácticamente se encuentran en cualquier lado y de acceso casi universal; esta alteración va a compañada del crecimiento exponencial de la Red la cual se ha convertido en el nuevo medio de circulación, difusión y promoción de los millones de imágenes que, literalmente cualquiera, puede poner en las páginas y espacios creados con ese fin. Así pues, la generación de imágenes, aún en los profesionales, pero sobretodo en manos de los aficionados ha dejado de ser simplemente el medio más popular que hay, para convertirse en cosa de todos los días, elemento indispensable en cualquier relación, una más de las actividades que desarrollo día a dia.
La fotografía, por tanto, es y seguirá siendo el medio más generalizado que hay para la creación de imágenes, de seguir las tendencias actuales, no habrá persona en este mundo que no tenga el implemento necesario para hacerlas y llevarlas hasta la Red, por tanto habrá un incremento ya en nuestra de por si contaminada iconósfera, como en la dependencia de la cultura contemporánea de la imagen. De ahí que sea verdaderamente urgente el enseñar a la gente a discriminar entre imágenes y saber leer los mensajes que ellas nos mandan, creo que únicamente de esta manera podría tener sentido una cultura de la imagen.
(Imagen: Río de Janeiro. Tomada de www.damisela.com)


sábado, 1 de mayo de 2010

El viaje


Si bien es cierto que la aplicación de la tecnolgia digital a las cámaras fotográficas y el acceso universal a las nuevas imágenes vía la Red, ya como generador o bien como consumidor, han venido a alterar las prácticas para la obtención de imágenes, también lo es, que otra parte de los millones de ellas que nos rodean a diario a través de diferentes medios, continúan ubicándose dentro de la tradición más ceñida de la ftografía a secas. Quiero decir, muchos usuarios de las ultramodernas cámaras digitales -sofisticadas o no- siguen haciendo uso de ellas como si se tratara de los antiguos y complicados aparatos de antes, y esto sucede lo mismo entre los profesionales que entre los amateurs. Y entre estos últimos el hacerse acompañar de una cámara, especialmente en los viajes, sigue siendo la práctica más usual, tal y como nos lo demuestra esta imagen obtenida en la Isla de Pinos en Cuba. Esta clase de imágenes continúan sosteniendo, frente a todos los cambios, la idea de que la fotografía permite el acceso objetivo al recuerdo, por eso se generan, por eso se guardan, por eso se muestran; no por nada recordar es vivir según reza el dicho.
(Imagen tomada de www.damisela.com)