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lunes, 25 de marzo de 2013

Retratada(o) VI

 
Me quedé pensando en el comentario de ayer sobre la construcción de Marylin Monroe gracias al cine y la fotografía, así como en la cantidad de imágenes que se generaron a partir de su persona. Un caso semejante, y quizás hasta más, lo es Frida Kahlo. Su obra trata, como sabemos, de retratos, de sus retratos o autorretratos, pero no sólo estos han sido difundidos hasta la saciedad, sino que también han servido para que otros productores la reproduzcan, sin decir nada de los cientos de fotografías que hay de ella. Caso curioso, sin tener la belleza de la Monroe o de Ollin Olitzin, fue tremendamente fotogénica y en más de una fotografía hasta atractiva se alcanza a ver. Eso, sin duda, es la magia del retrato.
 
(Imagen: ditology.blogspot.mx)

domingo, 24 de marzo de 2013

Retratada(o) V

 
Si es que hemos de ejemplificar al trabajo de los retratistas, no creo que haya que buscar mucho, el modelo para casi todos los que siguieron después de él es Richard Avedon, así como quizás no haya mejores retratos, en sentido amplio, que los de Marylin Monroe. No sé si ella sea una de las artistas más retratadas o con más retratos de grandes fotógrafos, lo que sí es cierto es que por sus retratos o a través de ellos se construyó una personalidad, una historia, una causa que aún sigue dando de qué hablar, es casi con certeza uno de esos  pocos casos en que se hace evidente que la ficción encarna en realidad gracias a los retratos, a la fotografía y al cine. Eso sí que es lograr un verdadero retrato.
 

miércoles, 20 de marzo de 2013

Retratado(a) I

Alexander Calder. Frank Crowninshield. 1928
 
El interés o la preocupación por retener y/o reproducir la fisionomía del otro es occidental y se remonta a los últimos años del imperio Egipcio, cuando ya le quedaba poco de su origen y tomaba mucho de los llamados Helenos. Las razones de por qué hacerlo o para qué hacerlo son complejas y han ido variando a través del tiempo, desde las religiosas o mágicas, a las de identificación, seguridad y control, en tal sentido no sólo es un tema occidental sino también moderno. Sea lo que fuere hay algo en este género que no deja de seducir y obsesionar individual y colectivamente, lo que nos hace repetir una y otra vez las mismas acciones. A partir de hoy, y a lo largo de esta semana, presentaremos una selección -no la mejor, no la más completa- de retratos en la que lo importante es tanto el retratado, como el retratador y el retrato en sí mismo.
 

jueves, 17 de enero de 2013

De accidentes y fallos II

Nuestro siguiente ejemplo de cómo es que los fallos se convierten en aspectos positivos es el muy conocido caso de los retratos de Julia Margaret Cameron, como sería este Estudio de Julia Stephen de 1864. Los largos tiempos de exposición que insistía en manejar, más la cercanía con la que trabajaba, provocó que buen parte de su obra aparezca ligeramente movida y/o sin el foco adecuado. En primera instancia ambos aspectos debieron llevarla a rechazar y quizás hasta destruir las placas que mostraban claramente que ahí había un error. No obstante, algo debió ver en ellos que hizo no sólo que los conservará sino que persistiera en su manera de proceder e hiciera de sus imágenes una de las galerías más interesantes de la segunda mitad del siglo XIX. Pero cuidado, los éxitos y reconocimientos que ha alcanzado la obra de la Cameron no significa, de ninguna manera, que toda fotografía, todo retrato, que presente esta clase de fallo, sea igual de portentosa que las de la inglesa.
 

domingo, 13 de enero de 2013

Para hablar y hablar y hablar...

 
Este es, posiblemente, uno de los retratos más conocidos y celebrados que se hayan hecho, el Igor Stravinsky (1946) de Arnold Newman. No fue esta la primer vez que Newman incluía un objeto en sus retratos conviertiédolo en protagonistas tan importantes como el propio retratado, lo hemos visto en el caso de Picasso, Aaron Copland o Jean Arp, por mencionar algunos. Pero no es esta característica la que queremos destacar hoy, y que por sí misma bastaría para ejemplificar lo que distingue un gran retrato de simplemente el registro de una fisonomía. Más bien nos anima el hecho de cómo es que una sola imagen y las asociaciones que despierta y que dependen de cada observador, es capaz de sucitar una y mil platicas a su alrededor; así podríamos hablar de Stravinsky, de la música de piano, del papel de este instrumento en la composición, de la fotografía en general, de Newman, de los retratos, etc., y así podríamos hablar y hablar y hablar...
 

viernes, 11 de enero de 2013

Más del otro lado del charco

Si hemos de hablar de la Diáspora española a nuestro país, no puedo dejar de mencionar a Don Alfredo Gracia Vicente (1910-1996), otro de esos benefactores con que nos regaló la estupidez de una guerra civil. Don Alfredo no fue empresario, científico o renombrado filsósofo, fuen simplemente maestro de escuela primaria, pero en su andar por nuestro país, hizo mucho más que educar a párbulos, introdujo a toda una sociedad, a una ciudad entera, al amor y aprecio por las artes, y en muchos, pero muchos, dejó sembrada la pasión por el saber verdaderamente humanista. Si hemos de hablar de estos benefactores venidos de más allá de nuesras fronteras pero más mexicanos que el chile por el gran amor y agradecimiento que sintieron sinceramente por el país que los acogió cuando todos les dieron la espalda, hablemos de Dn. Alfredo, el más regiomontano de todos los catalanes que han pisado estas tierras.
 
(Imagen: La fotografía de Dn. Alfredo si no me equivoco debe ser de Roberto Ortiz Giacomán)

viernes, 17 de agosto de 2012

Olimpia III


Un retrato muy de la época del famoso Barón Pierre de Coubertain (1863-1937)  creador de los modernos juegos olímpicos. La imagen interesa por ser justo del inicio del nuevo siglo, a cuatro años de haberse declarados inaugurados la primera Olimpiada de nuestra era. Coubertin, quien en realidad tenía una pasión casi mística por el ejercicio corporal, se formó en Inglaterra y desde ahí hizo todo lo posible por instituir un evento internacional que propiciara la formación física de los jóvenes. Curiosa y contradictoriamente, Inglaterra se mantuvo al margen de aquellos primeros juegos.

(Imagen;www.es.wikipedia.org)

domingo, 8 de julio de 2012

Mme. V


En el tema de la mujer en general, pero en especial en lo que a la fotografía se refiere, hay iconos inmortales, imágenes que se vuelven tópicas o parte del modelo general e ideal de la belleza. Este es el caso, no me cabe duda, de la norteamericana Norma Jeane, mejor conocida como Marilyn Monroe (1926-1962), su imagen se repite una y otra vez, siempre que es necesario hablar de ese modelo o de ese ideal de belleza. En vida, en el punto más alto de su carrera, no hubo fotógrafo famoso, fuera o no de la farándula o el cine, que no quisiera hacerle una fotografía. Entre ellos, se encuentra Milton H. Green (1922-1985) quien en vida publicó libros y calendarios con la imagen de la actriz que siempre supo transformarse frente a la cámara, es como si hubiera un entendimiento natural o como si la máquina se volviera una extensión de ella que hacía, que se operara a voluntad de la MM. De todos estos miles de imágenes, todas con estas mismas características, es de donde surge el mito, la inmortalidad de la malograda Marilyn Monroe.

viernes, 23 de marzo de 2012

Mi imagen III

De los tres o cuatro autorretatos que conocemos de Nadar, este que fue posiblemente autotomado entre 1854 y 1855, es el que me parece más complejo y el más dificil de creer. No se necesita ser un experto en la vida y obra de este extraordinario personaje para darse cuenta de que en el extraño nerviosismo y timidez que encierra la imagen en una primera lectura, hay más de lo que, incluso, el propio Nadar quisiera dar a conocer a través de su imagen. Me imagino que algo así es lo que quieren decir cuando se refieren a los retratos del francés como el inicio -o continuación según sea el caso- del retrato psicológico, es decir aquel que no sólo permite el reconocimiento de la persona sino que también, por medio de la misma imagen, se tiene acceso a parte del carácter, de la conducta, de los pensamientos del retratado. Para mí, en esta autoimagen Nadar certifica su seguridad y confianza en el nuevo medio que apensas empieza a abrirse paso entre un público que no es el masivo, sino que espera de las imágenes algo más, de ahí que tampoco quiera parecer demasiado asertivo sino más bien sólo dubitativo.

jueves, 22 de marzo de 2012

Mi imagen II


Una de las autoimágenes más curiosas que se hayan producido es la de Hipólito Bayar en 1840 haciéndose pasar por un hombre ahogado, más que eso, un hombre perseguido por las penurias económicas que no encuentra más remedio de el suicidio. La historia es bien conocida como para repetirla aquí y como se ve las implicaciones que tiene rebasan, y con mucho, las intenciones originales de su autor.Aunque el antecedente del autorretrato sea el espejo, tiene sobre éste la ventaja que, precisamente, dio origen a la fotografía, esto es, hacer permanentes las imágenes que a él se acercan o que en él se reflejan; así pues, cual Medusa la fotografía logra petrificar lo que hay de vida en el retratado, en este sentido la broma-denuncia de Bayard resulta ser más real que lo imaginado, surgiendo así otra metáfora, la de la fotografía como muerte.

(Imagen: wwwzonecero.com)

miércoles, 21 de marzo de 2012

Mi imagen I


La seducción por el reflejo de uno mismo es tan antigua, me parece, como el hombre mismo y es la responsable de una de las formaciones de la personalidad más complejas que hay y que el padre Freud supo bautizar acertadamente con el nombre de Narciso. Hoy día, entre los más jóvenes, los cibernautas permanentes, la auto-pix es un juego, una diversión, una manera de banalizar la propia imagen, de desprenderse de todo lo que no quieren ser. En este extraordinario autorretrato de Man Ray de 1947 podemos encontrar una de las preguntas más importantes de este momento ¿qué es lo que reconocemos cuando vemos una imagen, un retrato? la pregunta no es banal si consideramos que cada día más nuestro retrato se encuentra, a todas horas y en todo lugar, viajando por los difefrentes sistemas de seguridad y vigilancia que pueblan ya nuestras ciudades, oficinas y hogares. "Man Ray por cuatro" podría llamarse esta imagen y siempre seguiría siendo la misma persona, ¿es o no un autorretrato?

viernes, 15 de abril de 2011

miércoles, 13 de abril de 2011

De pintores 1

Nadar. Auguste Manet (1832-1883). 1874

Mujer arreglándose. 1875

Con el artículo de esta semana despedimos a dos buenos amigos, a dos pintores, por tanto, siguiendo la tendencia con que venimos haciendo las entradas diarias, esta semana la dedicaremos a los pintores que nos han precedido. Traer acá su retrato es tanto un acto de justicia como un ejercicio de memoria, un recordatorio de que sin ellos y su trabajo, nosotros no estaríamos aquí. Como a la mayoría de quienes aparecerán en este espacio no tuvimos oportunidad de conocer personalmente, sino a través de sus obras, en el mejor de los casos, vale la pena asomarnos a su fisonomía, quizás en los ojos, la nariz o el gesto, reconozcamos al amigo, al compañero, al colega, el vecino, rostros que se han hecho tan familiares que siempre los tenemos presentes.